Cuando Boca parecía acercarse a uno de los nombres que más le interesaban para reforzar el ataque, una determinación del lado brasileño volvió a enfriar la operación. La oferta ya estaba sobre la mesa, pero el escenario cambió en cuestión de horas y ahora el traspaso corre serio riesgo.
La dirigencia xeneize había presentado una propuesta formal para avanzar, aunque desde Fluminense no solo marcaron distancia con el monto, sino que además enviaron señales claras sobre el rol que ocupa el futbolista en el proyecto deportivo.
La postura de Fluminense que cambia todo
En Brasil fueron contundentes: Fluminense no tiene intenciones de desprenderse de Kevin Serna en este mercado. La cifra ofrecida quedó lejos de las pretensiones iniciales y, más importante aún, el cuerpo técnico considera al delantero una pieza estratégica para la temporada.
El equipo que dirige Luis Zubeldía apunta alto en 2026 y entiende que perder a uno de sus jugadores más determinantes sería un golpe difícil de absorber. Por eso, la decisión fue sostenerlo y reforzar su lugar dentro del plantel.
Mejora salarial y mensaje interno
La postura no quedó solo en palabras. Desde el entorno del futbolista trascendió que el club prepara una mejora contractual para convencerlo de continuar. El objetivo es claro: blindarlo ante el interés externo y ratificarlo como titular indiscutido.
Los números recientes respaldan la jugada. En su última presentación, Serna ingresó desde el banco y fue decisivo, marcando dos goles para revertir un resultado adverso. Ese impacto inmediato terminó de inclinar la balanza.
Boca, obligado a recalcular el plan
Mientras tanto, Boca observa cómo se le cierran opciones. Con negociaciones descartadas por otros delanteros y el acuerdo verbal con Ángel Romero avanzando, el pase de Serna aparecía como una prioridad para completar el frente ofensivo.
Sin embargo, la postura inflexible de Fluminense obliga a replantear tiempos y estrategias. Si no hay un cambio drástico, la operación podría quedar archivada.
El presente que explica la decisión
Más allá del mercado, el contexto deportivo pesa. Kevin Serna atraviesa un momento alto: es titular, responde en partidos clave y el cuerpo técnico lo considera casi irremplazable en la estructura del equipo. Con ese panorama, la negativa brasileña cobra todavía más sentido.
Por ahora, el pase está en suspenso y Boca deberá decidir si redobla la apuesta o vuelve a barajar alternativas para un 2026 que exige resultados inmediatos.
