Boca consiguió su boleto a la Copa Libertadores, aunque el balance del año dejó gusto a poco. Por eso, Juan Román Riquelme puso el foco en la pretemporada y en la reestructuración del plantel.
Con esto en mente, el mercado de pases en Boca siempre genera expectativas altas. Sin embargo, esta vez la noticia cayó como un balde de agua fría en las oficinas de Ezeiza. Riquelme se encuentra ante una situación que le cuesta asimilar. El futbolista que soñaba con traer a la Ribera finalmente continuará su carrera en el fútbol europeo. Será en un equipo que transita la mitad de la tabla en España.
El delantero que Boca quería se fue a un equipo de mitad de tabla
Se trata de Ezequiel «Chimy» Ávila, el potente delantero de 31 años que había sido vinculado fuertemente con Boca para este comienzo de temporada 2026. El interés de Riquelme no era casual. El atacante incluso tiene un pasado que lo conecta emocionalmente con el club, ya que realizó parte de sus divisiones inferiores junto a un ícono como Leandro Paredes. Sin embargo, a pesar de los constantes rumores que lo acercaban, el goleador no se pondrá la camiseta azul y oro este año.
La operación que dejó a Boca con las manos vacías se gestó con velocidad en el Viejo Continente. El Getafe, club que actualmente ocupa la décima posición en la tabla española con 21 unidades, logró adelantarse a los tiempos del «Xeneize» y cerró un acuerdo con el Real Betis. La transferencia se realizará bajo la modalidad de un préstamo hasta que termine la temporada, una maniobra estratégica que permitió a los españoles asegurar al jugador antes de que Riquelme pudiera entablar un diálogo directo con el futbolista para convencerlo de su regreso.
Por su parte, el «Chimy» dejó una puerta abierta para el futuro, admitiendo que le hace ilusión regresar en algún momento a la Argentina. Aún así, aclaró que actualmente su prioridad es mejorar su nivel en Europa. Mientras tanto, en Boca la agenda sigue cargada con otras gestiones urgentes en plena puesta a punto con la pretemporada.
