Boca, pese a haber cumplido el objetivo de clasificar a la Copa Libertadores, cerró el año sin títulos. Ahora, con Juan Román Riquelme a la cabeza, concentra todos los esfuerzos de la pretemporada en la planificación del nuevo equipo.
Bajo ese marco, el mercado de pases de Boca no se detiene y Riquelme ya tiene un nuevo objetivo. Se trata de un jugador de jerarquía, que el dirigente tiene entre ceja y ceja. El presidente del club ha decidido apretar el acelerador por un viejo anhelo para reforzar el nexo entre el mediocampo y el ataque.
El volante que quiere Boca para la Libertadores
El jugador que busca Boca en cuestión es Juan Brunetta. El volante ofensivo, que actualmente brilla en el Tigres de México, aparece como la alternativa de lujo para el equipo conducido por Claudio Úbeda. Sin embargo, la operación no será económica para las arcas xeneizes. Boca deberá desembolsar una cifra cercana a los 8 millones de dólares para destrabar su salida, considerando que el jugador tiene contrato vigente en tierras aztecas hasta diciembre de 2027 y un valor de mercado que ronda los 6.5 millones de euros.
¿Por qué Riquelme insiste tanto en su ficha? Los números de Brunetta hablan por sí solos. En 288 partidos oficiales registró 76 goles y 56 asistencias. De hecho, ostenta la marca de ser el volante argentino con más gol a nivel mundial en la actualidad, con cinco tantos en sus últimos nueve encuentros. Esta capacidad goleadora lo convierte en un «atacante encubierto» que seduce profundamente a Boca para potenciar la ofensiva.
A pesar de que Brunetta es la prioridad, la dirigencia de Boca maneja una lista de alternativas en caso de que las negociaciones con Tigres no prosperen. En la órbita del club también figuran nombres como Marcelino Moreno, Bruno Zapelli y Rodrigo Garro.
