Boca cerró una temporada con más dudas que certezas, pese a haber asegurado su lugar en la Libertadores. Ahora, con el trabajo de preparación concluido, Juan Román Riquelme tiene la misión de ajustar piezas en el plantel y cambiar la mentalidad del equipo de cara a los desafíos que vienen.
Con ese marco, Boca vuelve a estar convulsionado por una novedad de último minuto que podría salvar el mercado de Riquelme. Tras el duro golpe que significó la caída del pase del colombiano Marino Hinestroza, quien jugará en Vasco da Gama, la dirigencia recibió un ofrecimiento que despertó el interés inmediato del Consejo de Fútbol
El crack que podría llegar a Boca
El jugador que podría recaer en Boca es el paraguayo Ángel Romero. A sus 33 años, el talentoso delantero se encuentra actualmente libre tras finalizar su contrato con el Corinthians de Brasil. A pesar de ser un ídolo en el club paulista, la crisis económica de la institución y un rendimiento irregular precipitaron su salida. Esta situación lo pone en el radar directo de Boca, club que ya comenzó charlas formales con el entorno del jugador y existen chances reales de que se transforme en incorporación para esta temporada.
El interés de Riquelme por Romero no es nuevo. De hecho, el presidente de Boca lo calificó públicamente como un «grandísimo jugador» en febrero de 2022. Además, el atacante cuenta con el incentivo de seguir los pasos de su hermano Óscar, quien ya vistió la camiseta azul y oro entre 2022 y 2023. Un factor clave que acelera la negociación es la recomendación de Gustavo Alfaro. El actual técnico de la selección de Paraguay le sugirió seguir compitiendo en el extranjero. Esto, para mantener sus chances de integrar la lista para el Mundial 2026.
Para Claudio Úbeda, la llegada de Romero sería una solución vital ante la alarmante falta de delanteros que sufre el plantel. Debido a las bajas en el frente de ataque, el juvenil Íker Zufiaurre será suplente de Lucas Janson en el debut ante Deportivo Riestra. Con el mercado en su etapa definitoria, el desembarco de Ángel Romero representaría la jerarquía necesaria para que Boca afronte sus compromisos.
