Boca cerró la última temporada sin vueltas olímpicas, aunque con el objetivo mínimo cumplido de entrar a la Copa Libertadores. De cara a lo que viene, Juan Román Riquelme apunta a cambiar el rumbo del equipo y apura definiciones en el mercado de pases.
Con ese marco, Boca se encuentra en plena ebullición. Tras la frustrada negociación por el colombiano Marino Hinestroza, quien finalmente no llegará a la institución, el club dio un giro estratégico en el mercado de pases. La dirigencia está a un paso de cerrar a su primera incorporación de 2026: Ángel Romero. El delantero paraguayo fue ofrecido al club en las últimas horas. Ante la necesidad de jerarquía ofensiva, la dirigencia ya presentó una oferta formal con un marcado optimismo sobre el desenlace de la operación.
Qué pasa con el pase de Romero a Boca
A sus 33 años, el «Melli» llega con el pase en su poder tras quedar libre del Corinthians de Brasil. A pesar de su estatus de ídolo en el equipo paulista, la crisis económica de dicha institución y un 2025 donde registró apenas cinco goles precipitaron su salida. No obstante, su vigencia internacional es indiscutible y Boca lo sabe. El atacante está en la consideración de Gustavo Alfaro para integrar la lista de la selección de Paraguay en el Mundial 2026. Fue el propio DT quien le sugirió continuar su carrera en el extranjero para mantener el ritmo competitivo.
El interés de Boca por Romero no es una novedad, ya que Riquelme lo elogió públicamente en el pasado calificándolo como un «grandísimo jugador». Además, el atacante cuenta con el antecedente de su hermano Óscar, quien ya vistió la camiseta azul y oro entre 2022 y 2023. Su arribo sería un alivio para el esquema de Claudio Úbeda, considerando que el equipo pasó de tener abundancia de delanteros a no tener referentes de área disponibles para el debut ante Deportivo Riestra.
Mientras se aguarda la firma de Romero, el Consejo de Fútbol de Boca mantiene otros frentes abiertos. Boca insiste por la llegada de Alexis Cuello, enviando una nueva propuesta a San Lorenzo a pesar de las reticencias del club de Boedo por desprenderse del jugador.
