El mercado de pases empieza a levantar temperatura y en Boca aparecen nombres que despiertan ilusión. Mientras la dirigencia avanza por Marino Hinestroza y evalúa otras alternativas, un futbolista de jerarquía internacional volvió a poner al Xeneize en el centro de su futuro con declaraciones que no pasaron desapercibidas.
Se trata de Lucas Torreira, actual jugador del Galatasaray, quien no ocultó su fanatismo ni su deseo de vestir la camiseta azul y oro. Sus palabras generaron impacto en el mundo Boca, sobre todo pensando en el armado del plantel para el 2026.
La frase de Torreira que revolucionó a Boca
El mediocampista uruguayo fue contundente al referirse a su sueño pendiente. “Es el deseo más grande que tengo como jugador de fútbol. No hay un día que no piense en ese momento”, expresó en diálogo radial, dejando en claro que su intención va más allá de una simple simpatía.
Lejos de bajar el tono, Torreira redobló la apuesta con otra declaración fuerte: “Yo me muero por jugar en Boca, me estoy preparando para eso”. Además, reveló que tuvo charlas importantes con Edinson Cavani, lo que alimenta aún más la expectativa de los hinchas.
El obstáculo económico que complica la operación
Más allá de la voluntad del futbolista, en Boca saben que la negociación no es sencilla. Lucas Torreira es una pieza clave en Galatasaray, tiene contrato vigente hasta mediados de 2028 y percibe un salario muy elevado para el fútbol argentino.
Desde el entorno del jugador bajaron un poco la espuma. Su representante fue claro al respecto: “Es un jugador importante en Galatasaray, no creo que se dé en el corto plazo”, explicó tiempo atrás. Además, remarcó que, con tantos años de contrato por delante, una salida requeriría una inversión millonaria.
Hinestroza y el otro frente abierto en Boca
Mientras el nombre de Torreira ilusiona a futuro, Boca trabaja en el presente. Marino Hinestroza está muy cerca de convertirse en refuerzo, aunque todavía restan detalles por resolver. El club ofreció 5 millones de dólares, pero la discusión por el porcentaje de una futura venta mantiene la negociación abierta.
Así, el Xeneize se mueve en varios frentes: uno inmediato y otro que apunta alto. Y aunque el camino no sea sencillo, las palabras de Lucas Torreira dejaron en claro que el deseo existe y que, tarde o temprano, la historia podría tener un giro inesperado.
