El traspaso de Santiago Ascacibar a Boca cayó mal entre los hinchas de Estudiantes de La Plata y no es para menos. Muchos lo tomaron como una «traición», especialmente después de las declaraciones del “Ruso” en abril de 2024, previo de la semifinal de la Copa de la Liga entre “Pinchas” y “Xeneizes”: «Este es mi lugar en el mundo. En Argentina solo voy a jugar en Estudiantes». No obstante, no es el único caso de un jugador cuyas palabras lo terminaron condenando más adelante en su carrera. De hecho, algunos de ellos se dieron en la historia reciente según reconstruyó la web de TyC Sports.
El más evidente y el que tuvo mayor repercusión mediática fue el de Mauro Zárate. Surgido en Vélez Sarsfield, retornó al club a préstamo por seis meses de Watford de Inglaterra en enero de 2018 tras haberlo dejado en 2013. En ese entonces manifestó: «Amo a Vélez y no pretendo otro club. Estoy acá desde los ocho años. No, qué digo desde los ocho: desde los dos que voy a ver a mi hermano. Le tomé un amor inmenso que es como mi segunda casa».
La figura de Vélez que decidió ir a Boca
En junio, se terminó su préstamo y a los pocos días, lo presentaron en el conjunto azul y oro. Desde entonces, en Liniers le hicieron la cruz, más aún luego de los cuartos de final de la Superliga en 2019, cuando el delantero convirtió su penal en la tanda, lo gritó con todo golpeándose el pecho y post partido aseguró que «pasó el equipo grande», algo de lo que se terminó arrepintiendo más adelante.
«Ya se lo dije a Marcelo (Tinelli): en Argentina solo juego en San Lorenzo. Será mi prioridad cuando vuelva», sostuvo Julio Buffarini en 2013 para el programa “Los Más Grandes” de Radio Cooperativa, mientras formaba parte del “Ciclón”, con el que conquistó la Copa Libertadores en esa misma temporada. Tras cuatro años en Bajo Flores, en 2016 se fue a Sao Paulo y en 2018, se confirmó su llegada al cuadro de la Ribera. Los simpatizantes no se olvidaron de sus palabras y es considerado una «persona no grata».
En Lanús aún recuerdan los dichos de Agustín Marchesín, entidad en la que se formó y jugó entre 2007 y 2015. «Si me llama Román… Viste que siempre dicen ‘¿Y si te llama Román?’ Pero no. Aunque creo que si me llama el Laucha Acosta ahí podríamos cambiar. Boca ya es una cuestión del pasado. Me gustaría volver a Lanús porque es el equipo que más quiero, que me ha dado todo», expresó en una entrevista con “90 Minutos”en 2020.
