El ministro del Interior, Diego Santilli, viajará este lunes a la provincia de Salta para mantener un encuentro con el gobernador Gustavo Sáenz. El eje central de la visita es la búsqueda de apoyos para la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Este proyecto se trataría la segunda semana de febrero en el Congreso y para ese momento desde LLA quieren tener la votación inclinada a su favor.
De acuerdo a lo que pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la Casa Rosada apuesta a sumar el respaldo de los gobernadores para fortalecer su posición en el Congreso, en un contexto en el que cada adhesión resulta clave para garantizar la viabilidad de las iniciativas oficiales. Desde comienzos de enero, Santilli viene desplegando una intensa agenda federal, con recorridas por distintas provincias orientadas a dialogar con los mandatarios locales.
Principio de apoyo
La visita a Salta se produce en un escenario político particular, dado que la relación entre Sáenz y el Gobierno nacional ha atravesado momentos de tensión y gestos ambiguos. No obstante, el propio gobernador salteño había manifestado en octubre pasado su predisposición a acompañar la reforma laboral y reconoció incluso haber sugerido que se la presentara bajo el concepto de «modernización».
En aquella oportunidad, Sáenz sostuvo que era necesario respaldar los cambios que el país requiere, aunque remarcó la importancia de analizarlos, perfeccionarlos y debatirlos para arribar a una ley que contemple los distintos intereses en juego.
Diego Santilli va por más
La gira de Diego Santilli no se limitará a Salta. El miércoles tiene previsto trasladarse a Neuquén, donde se reunirá con el gobernador Rolando Figueroa, en un intento por ampliar el respaldo a la iniciativa oficial en la Patagonia. Un día después, el ministro continuará su recorrido en Entre Ríos, provincia a la que regresará para mantener un nuevo encuentro con Rogelio Frigerio, uno de los mandatarios provinciales con mayor afinidad ideológica con el Gobierno nacional.
Con esta serie de reuniones, el Ejecutivo busca consolidar una base política más amplia que le permita avanzar con la reforma laboral en el Congreso, en un escenario legislativo fragmentado y con negociaciones abiertas que resultarán determinantes para el futuro de la iniciativa.
