Boca consiguió clasificarse a la Libertadores, aunque el año cerró sin festejos oficiales. Por ello, Juan Román Riquelme entiende que es momento de dar un golpe de timón en la planificación del equipo.
Con esto en mente, el mercado de pases en Boca se encuentra en plena ebullición. Mientras el Consejo de Fútbol trabaja para destrabar la llegada de Mariano Hinestroza, la atención se desplazó hacia la zona defensiva. Es que el club está cerca de concretar las salidas de dos zagueros centrales que buscan mayor rodaje.
Los dos defensores que se irían de Boca
Los jugadores de Boca en cuestión son Renzo Giampaoli y Mateo Mendía. El caso de Giampaoli ya parece estar definido. El defensor de 26 años, que viene de tener protagonismo en el Torneo Clausura con Gimnasia La Plata, continuará su carrera en el «Lobo». Será bajo la modalidad de préstamo y con opción de compra.
De esta manera, el zaguero firmará su sexta temporada consecutiva cedido desde el Xeneize, tras haber pasado por clubes de Noruega y Uruguay. Por otro lado, la situación de Mateo Mendía es más compleja y depende de un efecto dominó que tiene atento a Boca. El capitán de la Reserva es pretendido por Lanús, que busca un préstamo por un año con opción de compra.
Aunque, Medina también ha despertado el interés de Platense y recibió ofertas rechazadas de Peñarol. No obstante, el cuerpo técnico de Boca tiene la intención de retenerlo debido a que el plantel de Primera solo cuenta con cuatro marcadores centrales. Son Lautaro Di Lollo, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Marco Pellegrino.
La llave para que Mendía pueda salir es la incorporación de un nuevo defensor. El principal apuntado por la dirigencia es Gastón Hernández, capitán de San Lorenzo. Si se concreta su llegada a la Ribera, el juvenil tendrá vía libre para marcharse. Esta reestructuración defensiva se produce en un contexto de cambios profundos, tras la reciente y emotiva rescisión de contrato de Luis Advíncula, quien regresaría a Perú por motivos personales.
