Boca se despidió de la temporada con sensaciones divididas: cumplió con la clasificación continental, pero no alcanzó títulos. Por esto, Juan Román Riquelme trabaja intensamente pensando en la próxima Libertadores.
Con eso en mente, Boca inició el 2026 con las ilusiones renovadas y el objetivo central puesto en volver a competir en la Copa Libertadores. Sin embargo, el regreso a los entrenamientos en Ezeiza trajo consigo una preocupante noticia para el cuerpo técnico.
Qué le pasó a Boca en el arranque de la pretemporada
En el primer día de la pretemporada, la gran ausencia en los trabajos grupales fue la de su máximo referente ofensivo. Edinson Cavani encendió las alarmas en Boca al tener que entrenarse de forma diferenciada debido a una persistente dolencia física.
El experimentado delantero uruguayo todavía arrastra una molestia en la zona lumbar que le impide realizar los ejercicios con normalidad. Es un problema que ya lo había afectado al cierre de la temporada pasada. Según trascendió, la decisión de que el «Matador» no trabaje a la par de sus compañeros fue tomada de común acuerdo con el entrenador Claudio Úbeda. Se priorizó un enfoque preventivo para respetar los plazos de recuperación y alcanzar la plenitud física antes de la competencia oficial de Boca.
Lo que genera mayor incertidumbre en Boca es que la institución no emite un parte médico oficial sobre la salud del goleador desde octubre pasado. Se sabe que este inconveniente en la espalda fue el motivo por el cual no ingresó desde el banco en la eliminación ante Racing en el pasado Torneo Clausura. El escenario actual guarda una curiosa similitud con la pretemporada anterior, cuando las molestias lumbares lo marginaron de los cruces internacionales de febrero.
A pesar de la inquietud, el cuerpo técnico liderado por Úbeda no tiene apuros en exigir a Cavani, entendiendo que el Torneo Apertura de la Liga Profesional comenzará recién a finales de enero. Mientras tanto, el plantel de Boca continúa su puesta a punto a la espera de sumar nuevos refuerzos y de disputar dos compromisos amistosos informales para ganar ritmo de juego.
