Es realmente impactante como la llegada del experimentado jugador español Ander Herrera sacudió el futbol argentino, rompió el mercado de pases e ilusionó a los hinchas de Boca que con su jerarquía en la mitad de la cancha más el retorno de Leandro Paredes en junio iban a ganar varios títulos a la par. Sin embargo, fue un año 2025 negro para Ander Herrera. Se lesionó en más de una oportunidad y se estimaba que podría marcharse de Boca para retirarse del futbol. Sin embargo, el amor por la redonda fue más fuerte. Confesó que pensó con su familia y la ilusión que tiene con la camiseta de Boca que vuelve a ilusionar a los xeneizes.
El español de 37 años cuando arribó a Boca en el mes de enero, causó un revuelo en el futbol argentino como ocurrió con la llegada del goleador Edinson Cavani en 2024. Todo hincha de Boca se ilusionaba con la jerarquía del volante central en la mitad de la cancha y miraba a largo plazo para que comparta plantel con Leandro Paredes y Boca pueda ser grande en la Copa Libertadores.
Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Ander Herrera jugó muy poco en Boca a lo largo de la temporada. Vio los partidos fuera del campo de juego por reiteradas lesiones físicas que tuvo en el 2025. Para colmo, Boca se quedó sin Copa Libertadores.
Ander Herrera se rindió a los pies de Boca e ilusionó a sus hinchas
En vivo para Canal de Boca, el volante central de 37 años brindó una declaración necesaria y aclaratoria para los hinchas xeneize que venían pidiendo. En la misma, inició diciendo que “Sentí que necesitaba un tiempo para pensar en casa con mi gente y mis amigos. A los 3/4 días ya estaba echando de menos esto y estaba extrañando el día a día, el Predio, a mis compañeros.
Luego, amplió diciendo que “Amo el fútbol. Lo disfruto mucho y me gusta el día a día. Me gusta mucho entrenar, me gusta mucho lo que se respira aquí en el Predio, en Boca, en La Bombonera”. Por esta razón confesó que “Menos en mi club donde salí, de Zaragoza, en Bilbao, Manchester y París pude salir campeón. Quiero ser campeón aquí en Boca, debe ser algo único”.
Por último, cerró confesando que “Respeto y entiendo al futbolista que Dios y la vida le da unas cualidades, viene, entrena como un trabajo y se va a su casa. Yo lo tomo como un regalo de la vida. El fútbol es mi pasión, es algo que me vuelve loco. El día a día me hace feliz y Boca es lo máximo de todo lo nombrado”.
