Aunque el mercado argentino ya bajó la persiana, en Boca no dan nada por cerrado. En las oficinas del club apareció una variable que puede alterar los planes y abrir la puerta a dos incorporaciones adicionales, una posibilidad que Juan Román Riquelme sigue de cerca.
La clave no está en una negociación ruidosa, sino en una combinación de cupos, salidas y una situación médica que modifica el tablero en plena temporada.
Un cupo médico y una oferta que liberan espacio
Según explicó Leandro Aguilera en el stream de Planeta Boca Juniors, el Xeneize ya cuenta con un cupo disponible por la situación de Rodrigo Battaglia.
“En Boca sienten que tienen 15 días más para incorporar. Boca libera cupo con Battaglia porque lo van a operar”, detalló el periodista.
Pero no es el único movimiento en carpeta. Aguilera agregó que hay una oferta concreta por un futbolista que hoy es suplente, con chances reales de emigrar al exterior. “Ese jugador va a liberar cupo y Boca va a poder sumar dos más”, remarcó, en referencia a un protagonista que estuvo en el banco ante Estudiantes.
Las posiciones que Riquelme quiere reforzar
Con ese escenario, en Boca ya definieron dónde apuntar. La prioridad pasa por el frente de ataque, un sector golpeado por bajas y falta de variantes en el inicio del 2026.
Aguilera fue claro sobre el plan: “La idea de Boca es traer dos jugadores más en la ofensiva. Uno por afuera y otro por adentro”. El objetivo es dar un salto de jerarquía, especialmente ante un calendario exigente y un plantel que necesita respuestas inmediatas.
El nombre que sigue en carpeta y no se descarta
En ese contexto, apareció un apellido conocido. Diego Monroig reveló que en Boca no descartan avanzar por Ezequiel Chimy Ávila, actualmente en Betis.
“Cuando pregunto, no me lo descartan”, aseguró Monroig. El interés no es nuevo y, según trascendió, el delantero vería con buenos ojos vestir la azul y oro. Todo dependerá de si el club decide formalizar una oferta y de cómo se resuelva la liberación de cupos.
Con el mercado todavía respirando por una rendija, Riquelme espera el momento justo. Y un suplente puede terminar siendo la llave que destrabe dos refuerzos más.
