Juan Román Riquelme vuelve a quedar en el centro de la escena en pleno mercado de pases. Mientras Boca define prioridades para reforzar el plantel, apareció sobre la mesa un nombre que no estaba en los planes iniciales y que abrió un nuevo debate en el Consejo de Fútbol: el regreso de Ezequiel “Chimy” Ávila.
El delantero, actualmente en Betis, fue ofrecido a la dirigencia en los últimos días y la posibilidad empezó a tomar forma. Aunque no hubo avances formales, en el club ya se analizan distintos escenarios ante una oportunidad que mezcla pasado, contexto favorable y una cifra accesible.
La postura de Riquelme ante el ofrecimiento
Según contó Facundo Pérez en D Sports Radio, la chance de sumar al atacante de 31 años no fue descartada. Todo lo contrario: Riquelme considera que encaja en el perfil que Boca necesita y se tomará un tiempo para definir si avanza con una propuesta concreta por su pase.
El contexto también juega a favor del Xeneize. Ávila no viene sumando demasiados minutos en el conjunto español y en Betis buscan liberar un cupo de extranjero, situación que facilita una eventual negociación.
El monto que Betis estaría dispuesto a aceptar
En ese mismo informe, el periodista reveló que la dirigencia de Boca ya maneja un número clave. El club andaluz estaría dispuesto a vender al futbolista por una cifra cercana a los 2 millones de dólares, un monto que en la Ribera consideran accesible para un jugador con recorrido europeo.
Además, el salario que percibe actualmente el delantero no sería un obstáculo para Boca, por lo que, si se avanza, el acuerdo podría destrabarse sin mayores complicaciones desde lo económico.
La palabra del Chimy sobre una posible vuelta
Aunque muchos lo desconocen, Ávila realizó gran parte de sus inferiores en Boca, aunque nunca llegó a debutar oficialmente. Tiempo atrás, el propio jugador fue consultado sobre la chance de vestir la azul y oro y dejó una definición clara: “Yo no puedo decir mañana quiero volver a Boca o a Central, el destino lo sabrá”.
En esa misma línea, agregó: “Hoy estoy en Betis y estoy feliz, eso es lo importante”, dejando la puerta abierta sin comprometerse con ningún club. Mientras tanto, en Boca la decisión final sigue en manos de Riquelme, que analiza si activa o no una negociación que podría sacudir el mercado.
