Boca cerró la temporada con sensaciones mixtas: logró clasificarse a la Copa Libertadores, aunque no pudo coronarse campeón. Frente a ese balance, Juan Román Riquelme impulsa cambios y pone el foco en el armado del plantel.
Con eso en mente, el mercado de pases entró en una fase de negociaciones cruzadas. Esto, mantiene en vilo principalmente a Boca. En un giro inesperado para este inicio de 2026, uno de los futbolistas que se marchó libre podría llegar a otro grande de la Argentina. Se trata de un jugador querido, pero cuya relación con los hinchas se desgastó con el tiempo.
El ex Boca que podría reforzar a otro grande
El ex Boca que podría llegar a otro club argentino es Frank Fabra. El lateral colombiano, que pasó el último semestre «borrado» y resistido, recibió un sondeo formal de San Lorenzo. Fabra se encuentra actualmente en Colombia a la espera de definir su futuro. Hay altas expectativas por lo que decida.
Según las primeras informaciones, Fabra habría contestado de manera positiva a este primer contacto. El interés del Ciclón surge ante la posible venta de Elías Baez, y el defensor cuenta con el visto bueno del mánager, la «Roca» Sánchez. Boca mira de reojo toda la situación, más considerando que los de Boedo son inflexibles con la venta de Alexis Cuello.
Un punto estratégico a favor de su llegada es que el lateral ya no ocupa cupo de extranjero, lo que facilita su reinserción junto a su familia en Argentina. Sin embargo, San Lorenzo enfrenta un obstáculo gigante. El club tiene inhibiciones por más de tres millones de dólares que le impiden inscribir nuevos jugadores hasta regularizar sus deudas. Esta situación afectó a Boca cuando quiso negociar con el Ciclón.
En medio de todo, la dirigencia de Boca no se queda de brazos cruzados. Ya salió en busca de refuerzos y precisamente con una figura de Boedo. Ya presentó una primera oferta formal de dos millones de dólares por el delantero Alexis Cuello. Aunque la propuesta fue rechazada de inmediato por San Lorenzo, considerada insuficiente. El Ciclón exige al menos tres millones de la moneda estadounidense para desprenderse del atacante.
