Mientras el foco principal de Boca sigue puesto en cerrar un delantero para 2026, el mercado dejó una novedad que tomó por sorpresa a más de uno. En paralelo a las charlas por Alexis Cuello, surgió un ofrecimiento que no estaba en los planes iniciales y que abrió un nuevo interrogante puertas adentro.
El protagonista es Andrés Vombergar, quien quedó con el pase en su poder tras finalizar su ciclo en San Lorenzo. Con ese escenario, su entorno comenzó a mover el nombre y el Xeneize apareció entre los clubes notificados.
El nombre que llegó a la mesa de Riquelme
Según trascendió en las últimas horas, el apellido del delantero de 31 años fue acercado a Juan Román Riquelme. La situación llamó la atención porque no figuraba en la carpeta principal del Consejo de Fútbol, que prioriza otros perfiles para reforzar el ataque.
Por ahora, no hay indicios de que Boca haya avanzado de manera concreta. El ofrecimiento existió, pero la dirigencia mantiene cautela y continúa enfocada en la negociación más compleja, que es la de Cuello, por quien San Lorenzo ya rechazó una primera propuesta.
Un futuro que parece lejos de la Ribera
Aunque su nombre circuló por Brandsen 805, todo indica que el destino de Vombergar estaría fuera del país. De acuerdo a la información que se conoció, el atacante tiene negociaciones avanzadas con un club del fútbol brasileño, lo que complica seriamente cualquier intento del Xeneize.
En ese contexto, Boca no se mueve de su hoja de ruta. La idea sigue siendo sumar un delantero con proyección y margen de crecimiento, más allá de las oportunidades que ofrece el mercado de jugadores libres.
Boca no frena y evalúa más alternativas
Además del caso Cuello, desde el entorno azul y oro reconocen que hay otros nombres sobre la mesa. Sin ir más lejos, Ángel Romero, recientemente desvinculado de Corinthians, también aparece en conversaciones preliminares, lo que confirma que el mercado ofensivo sigue abierto.
Por ahora, Vombergar fue solo un nombre que pasó por el radar. Pero en un mercado largo y cambiante, Boca sabe que cualquier movimiento puede alterar los planes de un momento a otro.
