El último amistoso de la pretemporada dejó a Boca con buenas sensaciones futbolísticas, pero también con una cuota de preocupación puertas adentro. El equipo se impuso 2-1 frente a Olimpia en San Nicolás, aunque el foco rápidamente se desplazó a dos salidas por molestias físicas y a una negociación que sigue abierta.
Con goles de Alan Velasco y Tomás Belmonte, el Xeneize revirtió un arranque adverso y cerró la preparación antes del debut en el Torneo Apertura. Sin embargo, el cuerpo técnico tomó nota de situaciones que obligan a mirar el corto plazo con atención.
La situación de Merentiel y el mensaje del DT
La principal inquietud pasó por Miguel Merentiel, quien debió abandonar el campo en el primer tiempo. Tras el encuentro, Claudio Úbeda llevó calma, pero fue prudente al explicar el cuadro: “Tenía una pequeña molestia producto de un golpe. En teoría fue ahí la incomodidad y se hará estudios mañana”.
El entrenador remarcó además la importancia del puesto, teniendo en cuenta que otros atacantes vienen de arrastrar inconvenientes físicos: “Ojalá no sea nada grave porque necesitamos de todos”, deslizó, marcando que el plantel todavía no está al ciento por ciento en esa zona.
El mercado no se detiene: qué dijo Úbeda por Hinestroza
Mientras el equipo suma minutos, la dirigencia sigue trabajando fuera de la cancha. Consultado por la negociación de Marino Hinestroza, el DT fue claro y dejó la definición abierta: “Boca hizo su trabajo y está esperando una respuesta. Ojalá se pueda resolver”. Y agregó una frase que alimenta la expectativa: “Siempre queremos que sea rápido, pero ahora toca esperar estas horas”.
Blondel volvió, Zeballos encendió una mínima alarma
En el análisis individual, Úbeda valoró el regreso de Lucas Blondel tras varios meses sin competencia oficial: “Sumó minutos, cumplió distintas funciones y estoy contento por él”. En cuanto a Exequiel Zeballos, quien salió tras un choque, llevó tranquilidad: “Fue un golpe en el hombro, nada más. En el vestuario se lo veía mejor”.
Para cerrar, el DT dejó un mensaje que define la exigencia del club: “Boca siempre tiene que ganar, sea amistoso u oficial”, reforzando la idea de que la pretemporada también se juega con mentalidad competitiva.
