Los alfajores de maicena son un clásico de la pastelería argentina y, cuando la receta pertenece a Osvaldo Gross, uno de los pasteleros más reconocidos y respetados del país, la referencia es clara. Su estilo preciso, técnico y sin vueltas se refleja en esta preparación simple y efectiva, ideal para lograr alfajores bien armados, suaves y con ese sabor tradicional que nunca pasa de moda.
La receta comienza batiendo la manteca sola hasta lograr una textura bien cremosa y homogénea. Ese paso inicial es fundamental para que la masa quede liviana. Luego se incorpora la ralladura de limón, que aporta un aroma fresco, y el azúcar impalpable. Una vez integrado todo, se agregan las yemas y un toque de coñac, que suma profundidad al sabor sin ser invasivo.
En otro recipiente se mezclan los ingredientes secos: almidón de maíz, harina y polvo de hornear. Esta combinación se tamiza para evitar grumos y lograr una masa más pareja. Los secos se incorporan al batido con movimientos suaves, sin amasar de más, hasta que se forma una masa tierna y manejable.
Cuando la masa está lista, Osvaldo Gross recomienda envolver la preparación y llevarla a la heladera por al menos una hora. El reposo en frío es clave para poder estirarla luego sin que se rompa. Pasado ese tiempo, se estira, se cortan las tapitas y se acomodan en una placa previamente enmantecada.
Las tapas se cocinan en horno precalentado a 180 grados durante unos siete minutos. No deben dorarse: tienen que quedar claras y delicadas. Una vez frías, se rellenan con dulce de leche repostero y se pasan por coco rallado.
Ingredientes
Para la masa:
- 100 g de harina
- 10 g de polvo de hornear
- 400 g de almidón de maíz
- 150 g de azúcar impalpable
- 150 g de manteca
- Ralladura de 1 limón
- 9 yemas de huevo
- 2 cucharadas de coñac
Para el armado:
9. Dulce de leche repostero
10. Coco rallado

