Boca no logra consolidarse y la irregularidad se hace sentir en este comienzo de temporada. Con la mira puesta en la Copa Libertadores, el equipo alterna buenas y malas y el empate más reciente terminó con silbidos en su estadio. Mientras tanto, Juan Román Riquelme trabaja contrarreloj para cerrar incorporaciones que cambien la imagen.
Con este escenario, Boca atraviesa horas de definiciones críticas tras la pálida imagen mostrada por el equipo en el empate ante Platense en La Bombonera. Las estadísticas generales de Claudio Úbeda como local arrojan una efectividad aceptable del 73%. Sin embargo, la alarmante falta de respuestas futbolísticas y el evidente descontento de la gente llevaron a Riquelme a analizar seriamente el futuro inmediato del director técnico.
Boca comenzó a tantear a otro técnico
Según trascendió tras una reunión en el predio de Ezeiza, el próximo partido contra Racing será determinante para la continuidad del actual ciclo. No obstante, la dirigencia de Boca no descarta dar por finalizada la etapa de Úbeda esta misma semana si no se percibe un cambio de actitud rotundo en el plantel. En este escenario de incertidumbre, un nombre ha comenzado a ganar terreno para calzarse el buzo de DT xeneize: Cristian «Kily» González.
El «Kily» González se posiciona como el favorito de Riquelme por un factor logístico clave. Está actualmente sin trabajo tras su salida de Platense. Al estar sin vínculo vigente, su contratación sería mucho más sencilla que la de otros candidatos que gustan en las oficinas de Boca. Por ejemplo, Antonio Mohamed (Toluca), Luis Zubeldía (Fluminense) o Néstor Lorenzo (Selección de Colombia), quienes tienen compromisos contractuales difíciles de romper.
Su última experiencia en el banco de suplentes de Platense no fue exitosa en términos numéricos. Dirigió 14 partidos con solo 2 victorias y 7 derrotas. Igualmente, en Boca valoran su perfil y su manera de trabajar. Con el rendimiento del equipo estancado en un 40% de efectividad cuando sale de casa, la dirigencia entiende que el ciclo actual podría estar sentenciado. De esta manera, el clásico ante la Academia asoma como el juicio final para Úbeda mientras la sombra del ex mediocampista ya sobrevuela la Ribera.
