Boca transita un inicio de año lleno de contrastes. Enfocado principalmente en la Copa Libertadores, el Xeneize empezó el Apertura sin la regularidad deseada y alternando buenas y malas. Cada intento de consolidación se ve interrumpido por nuevos errores. Pese a eso, mostró carácter en la Copa Argentina, mientras Juan Román Riquelme dio por finalizado el armado del equipo.
Con ese panorama, Boca vuelve a estar en el centro de las noticias internacionales. Claudio Úbeda intenta consolidar su proyecto futbolístico tras el reciente éxito en la Copa Argentina. Esto, mientras una novedad sacude las oficinas de Riquelme: el Benfica puso sus ojos en una de las joyas con mayor proyección del plantel. Se trata de Milton Delgado, el joven volante central que, aunque es el relevo de Leandro Paredes, es una pieza muy bien considerada por el actual cuerpo técnico.
Qué planea la dirigencia de Boca con Delgado
La situación encendió las alarmas en el predio de Ezeiza. Según trascendió, el club luso sondeó al mediocampista y podría presentar una oferta formal para concretar su traspaso a mitad de año. El valor de mercado actual de Delgado se estima en 6 millones de euros y su contrato con Boca se extiende hasta diciembre de 2028. Además, posee una cláusula de rescisión blindada en 20 millones de dólares. Ante este escenario, la dirigencia entiende que podría negociar una transferencia récord cercana a los 15 millones de dólares.
Con 42 encuentros oficiales disputados en la primera de Boca, Delgado demostró personalidad para ocupar el eje del campo. Se destacó por su despliegue y su rol como suplente natural del capitán Paredes. Sin embargo, la posibilidad de una venta millonaria le permitiría a Riquelme tener caja para el ambicioso plan de junio, donde el club sueña con formar un ataque estelar junto a Paulo Dybala.
En caso de que se concrete la partida del juvenil al fútbol europeo, el Consejo de Fútbol de Boca ya baraja nombres de jerarquía para el puesto. , como Lucas Torreira, Nahitan Nández o Rodrigo Echeverría.
Por ahora, Úbeda deberá seguir potenciando a su joya mientras la dirigencia define si acepta desprenderse de la joya para financiar los refuerzos de élite que tienen en mente.
