La novela terminó y el delantero paraguayo ya tiene nuevo destino. Adam Bareiro será refuerzo de Boca tras varios días de charlas con Fortaleza, en una operación que se cerró en 3 millones de dólares por el 100% del pase. El atacante llegará al país este viernes, se hará la revisión médica y luego firmará su contrato para sumarse al plantel después del duelo ante Racing.
Sin embargo, detrás del acuerdo hubo un protagonista silencioso que inclinó la balanza. Cuando las conversaciones todavía estaban abiertas, apareció la figura de Gustavo Alfaro, ex DT del Xeneize y actual entrenador de la Selección de Paraguay, con un mensaje claro para el futbolista.
El consejo que cambió el rumbo
Con Fortaleza descendido a la Serie B de Brasil, la continuidad en la máxima categoría era clave para sostener su lugar en la consideración nacional. Alfaro le transmitió que necesitaba competir en primera división para potenciar sus chances de estar en la próxima Copa del Mundo.
Ese factor fue determinante. Bareiro priorizó mantenerse en la élite y el regreso al fútbol argentino apareció como la mejor alternativa. Así, pese a su pasado en River y San Lorenzo, el paraguayo decidió cruzar de vereda y aceptar la propuesta del club de la Ribera.
El anuncio oficial y su presente goleador
La confirmación llegó a través de la cuenta oficial de mercado del club, donde comunicaron que “Adam Bareiro llegará mañana por la mañana al país para realizarse los estudios médicos correspondientes y, de no surgir inconvenientes, se convertirá en jugador de Boca”. El mensaje terminó de sellar una negociación que ya estaba avanzada.
En lo deportivo, el atacante de 29 años atraviesa un buen momento. Viene de marcar en el 2-0 ante Ferroviario por el Campeonato Cearense, alcanzando 4 goles en 8 partidos en 2026. Incluso celebró uno de esos tantos con el recordado Topo Gigio, gesto que muchos interpretaron como un guiño a Juan Román Riquelme.
Desde su arribo a Fortaleza acumuló 31 encuentros, 11 goles y 2 asistencias, números que no alcanzaron para evitar el descenso, aunque sí reflejan una producción ofensiva sostenida. Ahora, con la posibilidad de disputar la Copa Libertadores, Boca apuesta a que replique ese rendimiento en Brandsen 805, mientras Alfaro sigue de cerca su evolución pensando en Paraguay.
