Boca no consigue consolidarse y vuelve a sembrar incertidumbre en el arranque del Torneo Apertura. Pensando en la Copa Libertadores como meta principal, el equipo muestra altibajos constantes. El empate reciente provocó la reprobación del público. En ese contexto, Juan Román Riquelme ajusta los detalles finales del mercado de pases con la intención de renovar la imagen del equipo.
Con ese marco, Boca no se detiene. Apenas horas después de haber concretado la llegada de Adam Bareiro como el tercer refuerzo, la dirigencia puso en marcha el plan para concretar una nueva incorporación. Riquelme tiene decidido no retirarse del mercado de pases y ya tiene entre ceja y ceja la posición clave a reforzar para potenciar al plantel.
Boca no se retira del mercado: qué jugador busca Riquelme
Según reveló el periodista Leandro «Tato» Aguilera, la prioridad absoluta para Boca en lo que resta de la ventana de transferencias es sumar un extremo. Si bien este fue el objetivo principal desde que comenzó el año, la búsqueda se intensificó tras confirmarse el arribo del delantero paraguayo. Aún así, el camino para este nuevo fichaje no parece sencillo.
El gran apuntado era Edwuin Cetré, el atacante de Estudiantes de La Plata. Sin embargo, la negociación con Boca sufrió un duro revés en los últimos días. El pase del colombiano quedó frenado debido a un inconveniente en la revisión médica, lo que disparó un «ida y vuelta» constante entre las instituciones. Este manejo terminó por afectar directamente al futbolista, quien quedó «golpeado» anímicamente. Hoy no se siente del todo convencido de sumarse al Único Grande.
Ante este panorama, Boca evalúa alternativas para cumplir con el pedido del cuerpo técnico. Para poder estirar los plazos y concretar este cuarto refuerzo, Boca debe cumplir con un requisito reglamentario esencial: liberar un cupo transfiriendo o cediendo a un futbolista al exterior. De lograr esta salida, el mercado se extendería hasta el 10 de marzo, dándole margen de maniobra a la dirigencia para negociar.
Mientras tanto, el clima en el predio de Ezeiza es de máxima concentración. Úbeda sabe que no hay margen de error y ya ensaya cambios drásticos en la formación para enfrentar a Racing. Con Bareiro ya integrado y la expectativa por la llegada de un extremo, Boca se juega mucho más que tres puntos en una semana determinante para el futuro del equipo.
