“Se vio y escuchó a unos cuantos hinchas de Boca, a la salida de La Bombonera, mascullando un poco de bronca y fastidiosos con el rendimiento del equipo. Y es cierto que la actuación del mismo ante Newell’s Old Boys dejó mejores noticias individuales que colectivas, pero con la paridad que reina en el fútbol argentino, ganar debería alcanzar, debería ser suficiente. No hay grandes goleadas, diferencias muy notables entre rivales locales. En general, las distancias no pasan de uno o dos goles, nunca son gigantes. Incluso los que juegan bien, lo hacen de a ratos”, arrancó en su análisis el periodista Gastón Edul para la web de TyC Sports.
El cronista de la Selección Argentina argumentó: “En funcionamiento, al club boquense le alcanza para ganar estos partidos, pero le falta, debe mejorar mucho en lo colectivo, al margen de las buenas sensaciones que dejaron algunos nombres que aparecieron en la formación titular. Necesita que haya una idea, que fluya mucho más, tener más peso en ataque y también que haya una alineación reconocible: aún no hay once de gala”.
El hermano del también reportero audiovisual, Esteban Edul, aseguró que Santiago Ascacibar “hizo un buen partido considerando que se trataba de un debut y mejora al elenco porque es un mediocampista que llega al área, que siente más el gol. Milton Delgado fue un buen ingreso y probablemente el mediocampo ideal debería ser Ascacíbar-Delgado-Paredes”.
«El siempre difícil fútbol argentino»: La opinión de Gastón Edul
También agregó que en el fútbol argentino “se hace difícil, con lo equilibrado que está por la táctica, por lo físico, tan profesionalizado, superar ampliamente a un rival. Los cuadros que ganan, los campeones, incluso los que dan pelea, tienen un contenido espiritual importante más allá de la mano del Director Técnico o del aporte de un futbolista en particular”.
Por último, cerró: “Muestran sentido de pertenencia y algo más, como sucedió por ejemplo con Platense y con Estudiantes de La Plata, o con Racing en la Copa Sudamericana. Una cuestión de espíritu más que de juego y también de sentido colectivo”.
