Actualmente Boca es Exequiel Zeballos dependiente y que no se resfríe ni se enferme y, mucho menos, se lesione porque la estructura futbolística del Director Técnico, Claudio Úbeda, se desmorona como un castillo de naipes sin una base sólida ya que no genera situaciones de peligro claras sin su presencia, es como si al ataque le faltara desequilibrio, gambeta y, sobre todo, gol a su ataque según un análisis que realizaron en Bolavip.
Si el “Changuito” no tiene posesión del balón, es decir, si no se lo adueña, si no elude rivales con su precisión y regate vertiginosos, es posible que el club boquense pierda más partidos de los que gane, así que si no posee a un protagonista que rompa líneas con un centro o con un pase al ras del césped para asistir al centrodelantero de turno, a los dirigidos por el entrenador les costará conseguir los resultados anhelados.
A pesar que cuenta con estrellas de la talla de Leandro Paredes y de Ander Herrera y que a ese tándem se incorporó el recién arribado Santiago Ascacibar, lo cierto es que si no hay un juego aceitado entre este tridente, o sea, si no hay funcionamiento de parte de ellos tres, difícilmente el “Xeneize” pueda dominar a su contrincante y conseguir un victoria convincente ya que sigue dependiendo de las electrizantes apariciones del nacido en la provincia de Santiago del Estero.
¿Boca está en formación?
Al margen de haber podido imponerse a Newell’s Old Boys en La Bombonera por la tercera fecha del Torneo Apertura, lo cierto es que el traspié que padeció en el estadio UNO ante Estudiantes de La Plata puso en evidencia que aún el elenco está en formación y que no alcanza con una figura rutilante para lograr un triunfo contundente porque se necesita que los engranajes cumplan roles específicos y estén concentrados durante los 90 minutos.
Sin el punta de 23 años, el conjunto azul y oro no cuenta con argumentos ni sustentos válidos para generar que sus hinchas asistan al Alberto J. Armando o vean a sus ídolos por televisión con la idea de que el éxito está asegurado porque da la impresión de que hay marcadas diferencias con los oponentes.
