Franco Colapinto continúa su puesta a punto con Alpine en una pretemporada cargada de actividad. El argentino mostró un rendimiento alentador en las evaluaciones iniciales del A526, completadas con éxito en Barcelona.
Con este panorama, Colapinto no deja de generar noticias. Aunque esta vez la velocidad de la pista quedó en segundo plano para darle lugar a una historia de piel y sentimiento. El piloto pilarense se prepara para los desafíos de la temporada 2026 de la Fórmula 1. Mientras, su padre, Aníbal Colapinto, protagonizó un momento que conmovió a las redes sociales al sellar un vínculo eterno con un fanático.
El gesto del papá de Colapinto con un fanático
Aníbal decidió homenajear la carrera de Colapinto tatuándose en el brazo el icónico número 43, el dorsal que Franco lleva desde sus inicios en el automovilismo. Detrás de esta cifra hay un secreto familiar. Para Aníbal, el 43 representa en realidad un «7» escondido (4+3=7), su número favorito desde sus épocas como corredor. Sin embargo, la sorpresa mayor ocurrió dentro del estudio de tatuajes.
En el mismo local, un apasionado seguidor se estaba realizando una pieza de arte monumental. Era un retrato realista de Colapinto en su pierna, acompañado por la potente frase: “A la historia no la hacen los cobardes”.
?????? ANÍBAL COLAPINTO FIRMÓ UN TATUAJE EN HONOR A SU HIJO Y FRANCO REACCIONÓ: "MUY BUEN TATTOO ESE"
— Diario Olé (@DiarioOle) February 6, 2026
Facundo García, un periodista especializado en automovilismo, se tatuó a Colapa en la pierna y le llegó a Aníbal, que incluso firmó la piel del fanático, y al piloto, que… pic.twitter.com/pDn4nu1xu4
Al ver la magnitud del diseño y tras siete horas de trabajo, Aníbal tuvo un gesto inédito: firmó la pierna del fanático para que su rúbrica fuera tatuada de forma permanente junto al rostro de Colapinto.
“Me tomé el atrevimiento de firmar esta obra de arte”, expresó emocionado el padre del piloto, definiendo el momento como una forma de sellar una historia que habla de coraje, familia y resistencia. La reacción del propio Colapinto no tardó en llegar a través de sus redes sociales, donde aprobó el diseño con un descontracturado y fiel a su estilo: “Che buen tattoo ese”.
Este episodio de fervor popular ocurre en un clima de alta expectativa. Con el debut en Australia en el horizonte, el apoyo a Colapinto trasciende los circuitos, demostrando que la pasión por el joven talento caló tan hondo que los hinchas ya lo llevan grabado en la piel.
