El periodista Gabriel Rymland redactó una columna de opinión en la web de TyC Sports, en la que dejó asentada su postura sobre que la caída de Boca ante Vélez Sarsfield dejó a Claudio Úbeda “en la peligrosa cuerda floja, esa de la que pocos se salvan. Tal vez alguno con espalda y capacidad pueda llegar a revertir la situación por más difícil que luzca, pero no es lo habitual. Se suele entrar en una inaguantable evaluación partido a partido, casi como la crónica de una muerte anunciada que solo necesita de tiempo para consumarse”.
El reportero gráfico siguió con su punto de vista: “Esto no tiene que ver solamente con los resultados, sino con las formas. La imagen que se vio en Liniers fue la misma que se había dejado en el estadio UNO de La Plata y en la mayoría de los partidos de visitante en los últimos años. Sin actitud ni rebeldía, algo inadmisible para cualquiera que quiera vestir la camiseta azul y amarilla. La reacción desde el banco de los suplentes tampoco llegó y solo hubo una cantidad de desafortunadas determinaciones”.
El éxito ante River y el acceso a la Libertadores, un espejismo
El escritor argumentó que la seguidilla de triunfos en el final de 2025 -ya como el Director Técnico principal luego del deceso de Miguel Ángel Russo– “generó una exagerada expectativa. Es que la vara estaba demasiado baja y la clasificación a la Copa Libertadores sumado al éxito en el Superclásico versus River experimentó sensaciones que no se vivían desde hacía rato”.
También agregó que el rendimiento “empezó a mermar en los Playoffs y la confianza se esfumó con la misma facilidad que había nacido: Talleres de Córdoba dio el primer aviso, Argentinos Juniors lo confirmó y Racing fue el que logró quebrarlo. Se desoyeron las alarmas y se siguió del mismo modo, quizás de los peores errores que pueden cometer aquellos que toman decisiones”.
Por último, concluyó: “Pocas veces se vio una reacción colectiva tan contundente como la de La Bombonera entera al momento de que el cartel mostrara la salida del número ‘7’. Sí, el ‘Sifón’ reemplazó a Exequiel Zeballos en el segundo tiempo contra la ‘Academia’, cuando el ‘Changuito’no solo era el mejor del equipo sino que parecía el único que podía desequilibrar”.
