Habiendo sumado algunas experiencias como Director Técnico después de su último trabajo de hace un año en Belgrano de Córdoba, Walter Erviti suele recordar sin tapujos su etapa como jugador de Boca, donde le tocó vivir las convulsionadas, pero exitosas épocas de Julio César Falcioni conviviendo bajo mucha tensión con un ídolo como Juan Román Riquelme.
«Todos entendemos que Boca es un mundo especial y una demanda muy grande porque el ser humano no está preparado para estar 24 horas pendiente de una sola cosa. Boca es como una novia tóxica, como una novia celosa que ‘o sos para mí y todo el tiempo o no te quiero'»,definió en un avance de su entrevista con Planeta Boca Juniors. «La mayoría de nosotrosnos abusamos de lo que es Boca, de salir a la calle y sentirnos súper famosos porque somos jugadores de Boca», afirmó.
La frustración por no haber logrado la Copa Libertadores 2012
El surgido en San Lorenzo, que conquistó el Torneo Apertura 2011 y la Copa Argentina 2012 con el club boquense, también padeció la desazón del subcampeonato de la Libertadores 2012, que quebró para siempre la relación del “Emperador” y Román luego de que éste anticipara su salida antes de la final. «La exigencia está bien y es lógica, es el club más grande del país y por lo tanto tiene que tener la exigencia de ganar la Copa Libertadores. Si uno acepta el desafío de vestir la camiseta de Boca tiene que entender que es para ganar la Libertadores, no hay algo menos que eso», admitió.
Además, el ex jugador sorprendió al revelar que la salida del entrenador a finales de aquella temporada precipitó también su alejamiento ya que nunca ocultó su antipatía por el estilo de juego suyo. «Voy a contar algo muy íntimo que no lo conté nunca: a mí me dolió mucho la salida de Julio. Mucho», reconoció.
Enseguida, el ex volante amplió:»Yo en ese momento hablo con la persona que me representaba y le digo ‘la verdad, estoy analizando salir de Boca'». Y se diferenció de lo que podía sentir respecto a la institución una figura como Riquelme:»Nosotros vivimos en un mundo que no vive Román, Román vive en un mundo diferente. Siempre entendí que Boca para él era lo principal. Me da la sensación de que la decisión que tomé, más allá de haber sido dura, fue inteligente».
