Aunque River fue uno de los equipos más activos del mercado de pases, puertas adentro saben que quedó un pendiente que todavía genera debate. Más allá de los retoques en el mediocampo y las bandas, Marcelo Gallardo no logró sumar un centrodelantero, una pieza que considera clave para elevar el techo competitivo del equipo.
Con ese escenario, en Núñez empezó a circular un apellido que sorprendió a más de uno por su pasado reciente y por su recorrido internacional.
El delantero que fue acercado a River
En las últimas horas trascendió que Jonathan Calleri fue ofrecido en el Monumental. El atacante, con pasado en Boca, surgió como una alternativa en medio de la búsqueda de un “9”, aunque no estaba en el radar principal del cuerpo técnico.
El nombre tomó fuerza luego de que se confirmara que algunos dirigentes ven con buenos ojos avanzar si se dan las condiciones. Sin embargo, el panorama no es tan lineal como parece.
La postura de Gallardo y el principal obstáculo
Según la información que circula en el entorno de River, el ofrecimiento existió, pero hoy no es una prioridad para el entrenador. Gallardo considera que el perfil del delantero no encaja del todo con lo que busca para su idea de juego en esta etapa del proyecto.
Además, hay un factor determinante que enfría cualquier negociación: el salario actual de Calleri, uno de los más elevados del Brasileirao, aparece como una traba importante para pensar en una llegada inmediata.
Un pasado que no pasa desapercibido
Calleri dejó una huella fuerte en Boca, donde disputó 61 partidos, convirtió 23 goles y dio 12 asistencias, además de levantar títulos locales. Luego, su carrera continuó en Europa, con experiencia en la Premier League, antes de recalar nuevamente en Sudamérica.
Si la operación avanzara, se sumaría a la lista de futbolistas que vistieron las camisetas de Boca y River, un detalle que siempre genera ruido en el mundo del fútbol argentino.
Por ahora, el nombre está sobre la mesa, pero en Núñez lo manejan con cautela y sin apuro, conscientes de que el mercado todavía puede dar giros inesperados.
