Boca cayó 2-1 ante de Vélez en el estadio José Amalfitani de Liniers por la fecha 4 del Torneo Apertura de la Liga Profesional 2026 correspondiente a la Zona A. Tras el encuentro, el periodista Lucas Beltramo analizó la derrota del Xeneize, que descontó gracias a un golazo de Iker Zufiaurre. Matías Pellegrini marcó un doblete para el Fortín.
El periodista expresó en cuenta personal de X: «Un partido que iba camino a un 0-0 gigantesco pudo terminar en goleada. Eso es Boca por lo general de visitante hace al menos dos años. Pasan los torneos, los jugadores (algunos), los interinos, los técnicos, más interinos y todo sigue igual. Salvo honrosas excepciones, cuanto más laburado está el equipo rival más lejos queda el arco contrario. Y a la primera piña se besa la lona».
Continuó: «El “ole” que bajó de las tribunas del Amalfitani no tuvo nada que ver con el trámite. Pero a su vez fue lógico. ¿Sabés por qué? Porque cuando Boca sale de la Bombonera agranda a los rivales. No presiona arriba, no es directo, no juega a la segunda pelota, no nada. A los 29’ del 2T, ya 0-2 desde hacía ocho minutos, Vélez salió jugando de abajo y ante la inacción total el que fue a presionar alto como si fuera un 9 ¡es Paredes! Improvisación total».
Y remarcó: «Cuando el partido era ese que se encaminaba a un enorme 0-0, Boca juntaba pases en el medio pero no hacía transpirar al arquero colombiano. Zenón fue de menos a muy menos y desaprovechó su chance. A Merentiel le costó la vuelta tras una pretemporada por la mitad. Paredes tuvo destellos que pusieron a jugar -poquito- al equipo pero no terminó de soltarse pese a tener a Delgado cuidándole las espaldas, el más regular de un equipo vulgar. Ascacibar metió pero no pudo hacer la diferencia: picó y se mostró mucho, se la tiraron poco. Y Ángel Romero entró media hora para ir poniéndose a punto en la 4ª fecha tras un verano con personal trainer».
Por otra parte, comentó: «El partido de la defensa lo define el 0-2 en una ráfaga de tres llegadas del local: el casi golazo de Valdés y el doblete de Pellegrini. Déjà vu de La Plata. El nivel de Barinaga preocupa».
Y agregó: «El recambio también. A los pibes mucho agradecimiento y cero reproche. Gelini intentó y no pudo, Zufiaurre hizo un gol de otro partido (seguido de un descuento de otro siglo de Arasa, sin una p*ta protesta en cancha) y Aranda volvió a entrar yendo 0-2 de visitante tras quedarse en el banco yendo 2-0 de local ante Newell’s: flaca manera de ayudarlo a ganar en confianza, Úbeda».
Por último sentenció con una ingonita: «¿Falta mucho para que vuelva el Changuito Zeballos? Al estruendoso 1-4 del rival de toda la vida le siguió un 1-2 propio -otra especialidad de la casa- como para sumar a la colección de derrotas a domicilio: ya son 19 en los últimos dos años (12-12-19 el paupérrimo récord), 30 en los últimos tres. Unas diez por temporada. ¿Hasta cuándo?».
