Franco Colapinto acelera su preparación con Alpine pensando en el inicio del campeonato de Fórmula 1. El argentino completó con buenas sensaciones las primeras jornadas de pruebas del A526 en Barcelona, donde dejó señales prometedoras.
Bajo este panorama, Colapinto se encuentra en estado de alerta máxima. A pesar del brillante desempeño en los recientes ensayos en Barcelona, una sombra de incertidumbre técnica se cierne sobre la escudería Alpine. Todo, a menos de un mes del inicio de la temporada 2026.
El cambio que perjudicaría a Colapinto
La FIA analiza introducir una modificación reglamentaria que podría golpear directamente el rendimiento del monoplaza de Colapinto. El foco del conflicto es la relación de compresión de los motores Mercedes, unidad de potencia que utilizará el equipo francés este año. Según trascendió, fabricantes rivales como Ferrari, Honda y Audi cuestionaron la legalidad de los motores alemanes. Sugirieron que, aunque cumplen con el límite de 16:1 en condiciones de reposo, podrían superar ese valor al alcanzar la temperatura normal de funcionamiento. De este modo, obtendrían una ventaja de eficiencia indebida.
Para Colapinto, esta noticia es crítica. El organismo rector evalúa cambiar el método de control para realizar las mediciones con el motor ya calentado. Si esto obliga a Mercedes a revisar su diseño, el impacto en el mapa de fuerzas de la categoría sería inmediato, afectando la competitividad de Alpine justo cuando el piloto pilarense comenzaba a ilusionar con su adaptación al A526.
Mientras la batalla política arde —con Toto Wolff defendiendo la legalidad de su proyecto y competidores presionando por el cambio—, Colapinto continúa enfocado en perfeccionar junto a Pierre Gasly los recursos técnicos que ya exploraron en 2025 para maximizar el potencial del auto. El argentino deberá enfrentar un desafío particular en las clasificaciones de este 2026, esperando que este conflicto reglamentario no opaque su esperado debut oficial en el Gran Premio de Australia.
