Un instante inesperado cambió por completo el clima distendido de A la Barbarossa y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del día. En medio de una charla relajada sobre Gran Hermano, Analía Franchín lanzó una birome que impactó directamente en la oreja de Georgina Barbarossa, generando sorpresa, tensión y un inmediato revuelo en redes sociales.
Todo comenzó mientras el panel debatía sobre el reality, el comentado beso entre Paulo Kablan y Andrea del Boca y el tema de los “permitidos” en las parejas. Entre risas, Georgina reveló: “El Vasco sabía que mi permitido era Robert De Niro”. La frase desató bromas en la mesa, hasta que Franchín retrucó sin filtro: “La boluda te dicen”.
El tenso momento en el programa de Georgina Barbarossa
Lo que parecía un intercambio humorístico escaló en segundos. En un gesto impulsivo, Franchín arrojó una birome que terminó golpeando a la conductora en la oreja. La reacción fue inmediata: “Me lastimaste, estúpida”, lanzó Georgina, visiblemente molesta. Instantes después, bajó el tono y se disculpó por el insulto: “Perdón lo de estúpida”.

El estudio quedó en shock. Pía Shaw expresó: “Nunca pensé que íbamos a llegar a tanto”, mientras que Diego Brancatelli agregó: “A un golpe físico así y al aire”. La escena mezcló incomodidad y desconcierto. Consciente de la tensión, Franchín se acercó de inmediato para pedir disculpas y abrazar a Georgina. “Perdón, perdón”, insistió. Tras unos segundos de silencio, la conductora respondió: “Te perdono”. El clima comenzó a distenderse y el propio panel intentó retomar el programa. Paulo Kablan aclaró lo ocurrido: “Le tiró con la birome”.
Ya más relajada, Barbarossa apeló al humor y miró a cámara: “Me clavó el aro. Es tan bruta. Esto es pico de rating, salimos en todos los programas”. La frase terminó de sellar un momento que combinó tensión real y televisión en estado puro.
El fragmento no tardó en viralizarse en X e Instagram, donde miles de usuarios debatieron si fue un exceso, un accidente o simplemente una escena que se fue de las manos. Lo cierto es que, una vez más, la televisión en vivo demostró que cualquier segundo puede transformarse en tendencia nacional.
