Boca no logra encontrar estabilidad y arrastra un presente irregular en el Torneo Apertura. Aunque la meta principal es la Copa Libertadores, el equipo alterna buenas y malas y genera malestar en su gente. En paralelo, Juan Román Riquelme trabaja en el cierre del mercado con la intención de cambiarle la cara al plantel.
Con ese panorama, Boca atraviesa horas de profunda reflexión tras el empate sin goles frente a Racing. Lo que debía ser una noche de fiesta, terminó convirtiéndose en un episodio de tensión que dejó a todos boquiabiertos. Edinson Cavani se retiró del campo de juego bajo una lluvia de silbidos.
La silbatina de los hinchas de Boca contra Cavani
El delantero uruguayo no comenzaba un partido desde la octava fecha del Clausura 2025. Recibió la confianza de Claudio Úbeda para portar la cinta de Boca en este clásico. Sin embargo, su desempeño futbolístico estuvo lejos de las expectativas de una hinchada que comenzó a mostrar signos de agotamiento. Las estadísticas reflejan una producción alarmantemente discreta. El Matador no registró remates al arco, sumó apenas 19 toques de pelota y perdió la posesión en siete oportunidades.
El momento de mayor tensión ocurrió a los 33 minutos del segundo tiempo. En ese instante, Úbeda decidió el ingreso del juvenil Iker Zufiaurre en lugar del experimentado atacante. Mientras Cavani abandonaba el césped, una parte considerable del estadio manifestó su desaprobación con silbidos. Castigaron su escaso peso ofensivo en un partido donde Boca necesitaba imperiosamente los tres puntos.
Este malestar del hincha de Boca no es casual. En el encuentro anterior ante Platense, Cavani ya había quedado en el centro de las críticas por una curiosa entrada en calor donde se lo vio haciendo rebotar la pelota contra una heladerita portátil. Esto, mientras sus compañeros se ejercitaban. Aunque se argumentó que el jugador arrastraba una lumbalgia que le impidió jugar los primeros cinco partidos del año, su actitud fue tildada de «displicente» por algunos sectores.
Con la atenta mirada de Adam Bareiro desde los palcos y la presión por los resultados en aumento, el liderazgo de Cavani en Boca enfrenta su prueba más difícil.
