Boca no consigue despegar en este inicio de temporada. Con el gran objetivo puesto en la Copa Libertadores, su andar en el Torneo Apertura ha sido irregular y cambiante. Los empates recientes en casa provocaron muestras de descontento en la tribuna. Todo, en un contexto donde Juan Román Riquelme trabaja para cerrar los detalles finales del libro de pases.
Bajo este panorama, Boca no tiene respiro. Luego de un empate ante Racing que dejó «más dudas que certezas» en La Bombonera, el equipo de Claudio Úbeda ya cambia el chip. Se enfoca rápidamente en su próximo gran desafío. Es que el Xeneize viajará a Salta para hacer su debut oficial en la Copa Argentina 2026, un certamen que históricamente le sienta bien al club de la Ribera. Hoy aparece como una oportunidad de redención necesaria ante su gente.
Úbeda mete cambios en Boca para jugar por Copa Argentina
El encuentro ante Gimnasia de Chivilcoy se disputará este martes a las 21.15 en el Estadio Padre Ernesto Martearena. La exigencia la marca un calendario asfixiante, con cinco partidos en apenas 20 días. Úbeda tiene decidido implementar una fuerte rotación en Boca para este duelo. La idea del cuerpo técnico es presentar un «mix» equilibrado entre los titulares que vienen jugando habitualmente y varios nombres alternativos que piden pista para demostrar que pueden ser piezas clave en el esquema xeneize.
En este contexto, la gran expectativa de los hinchas de Boca está depositada en la figura de Adam Bareiro. El delantero paraguayo, flamante refuerzo llegado desde Fortaleza tras largas negociaciones, ya fue presentado de manera oficial y se entrena bajo las órdenes del técnico. Al contar con ritmo competitivo previo, su estreno absoluto con la camiseta xeneize podría darse justamente en este duelo por el torneo federal, abriendo una nueva etapa en la ofensiva del equipo.
No obstante, la previa está marcada por la tensión. El eco de los silbidos dirigidos a Edinson Cavani tras el último partido aún resuena en los pasillos de Ezeiza. El uruguayo respondió con un mensaje de resiliencia. “Cuando las cosas no salen, es cuando más hay que seguir”, escribió. Mientras la dirigencia analiza el futuro del proyecto de Úbeda, Boca necesita un triunfo contundente en Salta para calmar las aguas y enderezar el rumbo.
