Boca oficializó este lunes su proyecto técnico para la ampliación de La Bombonera. La dirigencia informó a sus socios, mediante un comunicado oficial, que cuenta con el visto bueno de la empresa Ferrosur para avanzar con obras. Estas, permitirán elevar la capacidad del estadio sin necesidad de comprar las viviendas vecinas.
El plan estratégico consiste en la construcción de cuatro torres con 18 ascensores y amplias escaleras sobre la zona de las vías ferroviarias. El objetivo principal de esta infraestructura es facilitar el ingreso y egreso de los hinchas de Boca a la segunda, tercera y una flamante cuarta bandeja de la tribuna que da a la calle Irala.
Las estructuras se ubicarán por detrás de las vías y contarán con un puente peatonal. De esta manera, se conformará una suerte de túnel para que las formaciones del tren continúen circulando por debajo de la nueva construcción sin afectar la operatividad.
El aval de Ferrosur y los pasos legales que espera Boca
Juan Román Riquelme, presidente del club, confirmó que Ferrosur Roca emitió una respuesta favorable al anteproyecto presentado por la institución. «Hemos presentado los papeles. Me dijeron que están de acuerdo y ahora nos falta el último paso», aseguró el mandatario en el canal oficial de Boca.
Boca ahora aguarda la habilitación final por parte de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Una vez obtenida esta autorización técnica, el proyecto deberá ser derivado a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para su tratamiento y aprobación definitiva.
Riquelme se mostró optimista sobre los plazos administrativos tras el consenso con la empresa ferroviaria. «Es la primera vez que siento que estamos cerca de poder cumplir el sueño de los bosteros, que es agrandar nuestra casa», manifestó el dirigente.
Se descarta la mudanza y el uso de las casas vecinas
El dirigente fue categórico al rechazar la posibilidad de construir un nuevo estadio fuera de su ubicación histórica. «La Bombonera no se puede mover de acá», enfatizó, descartando propuestas que sugerían desplazar el recinto a 100 metros de su lugar actual.
Asimismo, Riquelme aclaró que no se comprarán las propiedades lindantes debido a restricciones legales vigentes. El presidente explicó que existe una ley que declaró a esas viviendas como Patrimonio de la Ciudad. Esta, invalida proyectos previos como el «Esloveno» o el «360» en Boca.
«No se pueden tocar esas casas. No se puede hacer nada», sentenció el ídolo xeneize para dar por cerrada la polémica sobre la adquisición de los terrenos vecinos. El enfoque del club se centrará exclusivamente en la optimización del espacio aéreo sobre las vías.
Financiamiento propio y sin cambio de nombre
Respecto al costo de la obra, el presidente manifestó su intención de utilizar recursos propios de la institución mediante una gestión ordenada. Descartó la llegada de capitales externos que impliquen modificar la identidad del estadio a través de acuerdos de «naming rights».
«Nuestro nombre no creo que se cambie jamás, la Bombonera es nuestra», afirmó Riquelme al asegurar que la ampliación se conseguirá con el esfuerzo de todos los socios. La meta es que el recinto alcance estándares de infraestructura similares a los estadios europeos.
Boca continuará las gestiones ante los organismos reguladores para dar los próximos pasos administrativos y concretar el inicio de los trabajos estructurales en el corto plazo.
