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BOCA JUNIORS

Boca igualó sin goles y volvió a dejar preocupaciones en el juego: «La pelota no quiere entrar»

 

Boca no pudo ganar de local y un titular se fue enojadísimo de La Bombonera.

 
Boca derrota caída
Gentileza Glarín

Boca volvió a tropezar en el Torneo Apertura 2026 y se quedó con un 0-0 ante un rival que no dejó pasar la oportunidad de llevarse un punto de La Bombonera. En un partido donde las ideas ofensivas se diluyeron y las quejas por la falta de puntería se hicieron sentir, el Xeneize sumó otra pálida actuación que alimenta la incertidumbre alrededor del equipo.

La sensación en la tribuna fue de bronca contenida: los hinchas no ven señales claras de levantada y la falta de eficacia en los metros finales volvió a encender los cuestionamientos hacia el plantel y al cuerpo técnico. Cada vez que el elenco local se acercaba al área, parecía faltarle ese último pase o la chispa que lo transforme en gol, y la repetición de empates sin festejos empieza a calar hondo entre los que día a día alientan desde las gradas.

En medio de ese clima, quien salió con fuerte tono crítico fue Marcelo Weigandt, una voz interna que no dudó en manifestar su frustración luego del pitazo final. El defensor no eludió responsabilidades y fue tajante al describir cómo se siente el grupo tras un partido que parecía una oportunidad para recuperar aire en el torneo.

La durísima autocrítica de Weigandt por el momento de Boca

En diálogo con El Canal de Boca, Weigandt fue claro: “Nos encontramos con un rival bien parado y nosotros tuvimos nuestras chances, pero la pelota no quiere entrar”. Con esa frase simple y sin vueltas, dejó al desnudo la impotencia de Boca para definir, reconocer oportunidades claras desperdiciadas y aceptar que el resultado termina siendo un reflejo de lo que se viene sintiendo en el juego.

Además, agregó que “tenemos que ser más efectivos y seguir trabajando para mejorar”, marcando que, pese al desencanto, existe la intención de ajustar piezas. Sin embargo, sus palabras también suenan como una advertencia: se necesita más actitud y precisión para convertir esa posesión en goles y, finalmente, en victorias. Con el torneo avanzando, la paciencia en La Bombonera empieza a estirarse hasta el límite.