Boca sigue intentando afirmarse en la temporada. Con la Copa Libertadores como gran meta, el equipo comenzó el Torneo Apertura con rendimientos irregulares y sin continuidad. Cuando parece encaminarse, vuelve a fallar, y en su última presentación en la Bombonera recibió silbidos, todo bajo la mirada de Juan Román Riquelme.
Bajo ese marco, Boca no pudo quebrar la inercia negativa en el Apertura. Empató 1 a 1 frente a Gimnasia de Mendoza en condición de local. El resultado provocó una fuerte reprobación por parte de los hinchas presentes en La Bombonera, quienes despidieron al plantel con silbidos y cánticos de protesta tras el silbatazo final.
El encuentro comenzó con complicaciones para Boca tras el gol de Luciano Paredes, quien anticipó a la defensa local en el primer palo. A pesar de los intentos ofensivos liderados por las proyecciones de Lautaro Blanco y el ingreso del juvenil Tomás Aranda, el equipo de Úbeda no logró transformar sus ocasiones en una victoria.
Cánticos y malestar en las tribunas
La paciencia de los hinchas se agotó rápidamente cuando el conjunto mendocino, recientemente ascendido, se puso en ventaja. Desde la popular sur y las plateas surgió de forma espontánea el grito de: «Movete, Xeneize, movete…» ni bien el equipo sacó del medio tras el tanto visitante.
Un dato relevante de la jornada fue la postura de «La 12». Intentó tapar los cánticos de protesta de la mayoría del estadio con canciones habituales de aliento. Sin embargo, al concluir el partido con el arbitraje de Pablo Dóvalo, el estadio tronó con un mensaje directo: «A ver los jugadores si pueden oír, por la camiseta de Boca matar o morir».
El presente deportivo de Boca
Con esta igualdad, Boca suma tres empates consecutivos en condición de local, racha que se suma a la reciente caída frente a Vélez en el estadio José Amalfitani. Estos rendimientos pálidos diluyeron la expectativa que se había generado el martes pasado tras la victoria ante Gimnasia de Chivilcoy por la Copa Argentina.
Tras el encuentro, Leandro Paredes fue autocrítico respecto al nivel mostrado por el grupo y reconoció que «hay mucho por mejorar» para revertir la situación actual. La apatía exhibida en el campo de juego es el principal punto de reclamo de los hinchas de Boca en las últimas presentaciones.
