Boca atraviesa un momento de planificación clave de cara al próximo mercado de pases y la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ya definió que el puesto de enganche es prioridad. En el club xeneize saben que para competir en la Copa Libertadores necesitan un futbolista capaz de marcar diferencias en los partidos decisivos.
En medio de rumores y versiones, la expectativa creció entre los hinchas de Boca por la posibilidad de sumar a un jugador de jerarquía internacional. Se trata de un volante ofensivo que brilla en Brasil y que ya expresó públicamente su simpatía por el club de la Ribera. La incógnita sobre su nombre mantuvo el suspenso, pero lo que sí quedó claro es que la operación no será sencilla.
El apuntado es Giorgian De Arrascaeta, actual figura de Flamengo, quien lleva seis temporadas consecutivas en el club carioca y tiene contrato vigente hasta diciembre de 2028. Sus números son impresionantes: más de 360 partidos oficiales, 101 goles y 115 asistencias, lo que lo convierte en una de las estrellas más importantes del continente. Además, el uruguayo reconoció: “Para mí Riquelme es un ídolo desde niño”, alimentando la ilusión de los hinchas de Boca.
En el plantel actual, el xeneize cuenta con volantes ofensivos como Carlos Palacios, Alan Velasco, Tomás Aranda y Kevin Zenón, pero la llegada de De Arrascaeta significaría un salto de calidad y competencia interna. La dirigencia sabe que, para pelear la Libertadores, necesita un futbolista capaz de desequilibrar en los momentos clave.
El desenlace de esta historia será clave en el próximo mercado de pases. Por ahora, todo indica que Boca rompe el mercado y va por una figura de Flamengo: Giorgian De Arrascaeta, el enganche que Riquelme sueña con ver vestido de azul y oro y que podría convertirse en el gran refuerzo para la Libertadores.
