El conflicto entre Boca y Talleres por Cristian Pavón escaló en las últimas horas y se convirtió en un problema serio entre ambas instituciones. Lo que en un principio parecía una situación puntual vinculada a una devolución de dinero ahora amenaza con profundizarse, generando fricciones cada vez más abiertas entre los clubes.
El punto de partida de esta disputa es un pago que Boca realizó a Talleres en 2023 por la plusvalía del pase de Kichan, operación que finalmente no se concretó. A raíz de esto, los cordobeses deberían devolverle al Xeneize un monto millonario, pero la forma y el momento de ese pago son motivo de discordia.
Sin embargo, según aseguró el sitio web BOLAVIP, en Talleres desmintieron la información que circulaba desde Boca y dejaron en claro su postura: no pagarán mientras no haya una sentencia firme de la Justicia en relación a la carátula que de momento se encuentra “en despacho”. Esto surge a raíz de la información de este jueves, cuando el cuadro de La Ribera aseguró que la T estaba dispuesto a pagar lo debido. Esta aclaración deja en evidencia que la negociación sigue empantanada y que las versiones sobre un pago inminente no reflejan la realidad del club cordobés.
Desde la dirigencia de la T remarcan que cualquier movimiento se realizará solo una vez que la resolución judicial sea oficial. Mientras tanto, Boca continúa esperando avances, pero no hay señales de acercamiento que permitan destrabar el conflicto.
La disputa por la moneda del pago complica aún más la situación
Más allá de la espera judicial, persiste otro punto de fricción: la moneda en la que se concretaría la devolución. Boca quiere que Talleres le devuelva los 2.500.000 dólares, mientras que la dirigencia cordobesa planteó saldar la deuda en pesos argentinos, según informó Bolavip. Esta diferencia profundiza la tensión y muestra que, incluso con una sentencia a favor del Xeneize, las negociaciones podrían complicarse antes de llegar a un acuerdo final.
