Durante años, Lucas Torreira dejó en claro su simpatía por Boca y su deseo de vestir la camiseta azul y oro. El mediocampista uruguayo repitió esa idea en varias entrevistas a lo largo del tiempo, alimentando la ilusión de los hinchas que soñaban con verlo en La Bombonera.
Sin embargo, el pase nunca se concretó y el futbolista decidió hablar con total franqueza sobre la situación. En una reciente entrevista, el volante fue directo y explicó por qué su llegada al club argentino jamás avanzó.
La frase de Torreira que sorprendió a todos
Actualmente, el mediocampista atraviesa un gran momento en Galatasaray, donde se consolidó como una pieza importante del equipo. A sus 30 años, el jugador considera que vive una de las mejores etapas de su carrera.
En diálogo con El Espectador de Uruguay, Torreira fue contundente al referirse a la posibilidad de jugar en Boca.
“Me cansé de decir que mi deseo es jugar en Boca”, expresó en primer lugar. Sin embargo, inmediatamente dejó una revelación que generó repercusión: “Pero juego donde me quieren. Y de Boca nadie me llamó nunca”.
Sus palabras dejaron en evidencia que, más allá de las versiones mediáticas que aparecieron en distintos mercados de pases, nunca existió una negociación concreta con el club.
El presente que lo mantiene lejos del fútbol argentino
El volante charrúa llegó a Galatasaray en 2022, después de su paso por clubes importantes de Europa como Arsenal y Atlético de Madrid. Desde entonces se transformó en uno de los jugadores más valorados del equipo turco.
El propio futbolista aseguró que hoy su prioridad está en continuar su carrera en Turquía, donde se siente cómodo y reconocido.
“Juego donde me quieren. Hoy el club que me quiere y me da la libertad para jugar es el Galatasaray”, afirmó durante la entrevista.
Incluso dejó claro que no está pensando en cambiar de club en el corto plazo: “No tengo ganas de moverme de acá, quiero seguir haciendo historia”.
El detalle del contrato que complica cualquier intento
Otro punto importante es su situación contractual. Torreira mantiene vínculo con Galatasaray hasta el 30 de junio de 2028, lo que convierte cualquier negociación en una operación compleja.
Además del costo del pase, su salario europeo representa una cifra difícil de afrontar para el fútbol argentino, lo que también ayuda a explicar por qué Boca nunca avanzó formalmente por su contratación.
Mientras tanto, el mediocampista continúa enfocado en su presente en Turquía, donde busca seguir sumando títulos y consolidar el gran momento que atraviesa en su carrera.
