Es realmente sorprendente como Boca con la llegada de Adam Bareiro al club le cambió la cara al equipo. El entrenador Claudio Úbeda encontró un socio ideal para Miguel Merentiel con quien saca ventajas para superar al rival en el marcador y quedarse con los tres puntos. El doble 9 no se toca en Boca por diferentes motivos.
En primer lugar, podemos decir que “A esta altura es una conclusión indiscutible: Miguel Merentiel se siente más cómodo con un delantero al lado. Su sociedad con Edinson Cavani -en su mejor momento- y el puñado de minutos a la par de Adam Bareiro lo reflejan a la perfección”.
Con la llegada del delantero paraguayo de 29 años Boca creció en el juego y sobre todo en el peso ofensivo al pivotear de gran forma para que Merentiel ataque al espacio como en los goles ante Lanús y anteriormente ante Gimnasia de Mendoza. Se empiezan a entender de manera correcta y Boca como Úbeda lo disfrutan.
Miguel Merentiel se destaca y su compañero cumple
De este modo, podemos decir que “Inquieto, movedizo e inteligente, Merentiel sabe ocupar los lugares de la cancha dependiendo de dónde deje espacio el rival. Contra Lanús apareció por derecha, por izquierda o por adentro. Tareas de un segunda punta como lo fueron Guillermo Barros Schelotto, Marcelo Delgado o Rodrigo Palacio”.
Luego, quedó claro que “El 3° gol contra Lanús es la pintura ideal: se tiró a la izquierda, tocó con Blanco y luego aprovechó un espacio enorme a espalda de los centrales rivales. ¿Qué hacía mientras tanto Bareiro? Estaba en su lugar de 9 de referencia”.
En definitiva, hay que destacar que “El paraguayo le da a Boca algo que el equipo no tenía: seguridad en el área rival. Un delantero de oficio y también muy completo. Sus características le permiten al plantel dar pases largos ante presiones del rival y enseguida ir a buscar la segunda jugada”.
En conclusión, se resalta que “La dupla Merentiel-Bareiro tiene muy pocos capítulos, pero en ese corto período ha dejado muy buenas sensaciones. Tiene pinta de doble nueve inamovible”.
