El periodista Antonio Serpa empezó su columna de análisis en la web de TyC Sports donde enalteció a un Boca que visitó a un campeón de verdad como lo es Lanús por el postergado de la séptima fecha del Torneo Apertura y luego “lo golpeó, lo minimizó, lo masacró. Lo hizo jugando un fútbol que no se le veía desde hacía meses, con protagonismo y actitud. Se rescató de un pozo por el que nunca terminaba de caer”.
El escritor continuó con los elogios al club boquense: “Es sencillo el fútbol porque, en líneas generales, tiene que ver conjuntar buenos jugadores y probar si se complementan, si hay química. Todas las funciones son importantes. La del lateral que rompe filas y llega por afuera, la del arquero que ataja la única que le tiran. Valen el que marca y el que juega. Al ‘Xeneize’ le venía faltando -entre cientos de cosas- fútbol. Lo encontró hace unos días en La Bombonera en medio de los silbidos y Leandro Paredes lo puso en cancha.
El análisis de las dos caras del Boca de Úbeda
“Se lo marcó a Claudio Úbeda y el Director Técnico le dio bola y lo puso de titular. La diferencia entre el conjunto azul y oro apático y de actitud escasa, sin ideas y sin juego; y este equipo que aplastó al ‘Granate’ con aplomo y autoridad, la marcó el pibe Tomás Aranda”, ponderó el reportero gráfico.
También se preguntó lo siguiente: “¿Puede un solo jugador marcar semejante diferencia?”. A lo que respondió: “Bueno, no hubo muchos más cambios. Aranda y Paredes por Lucas Janson y Williams Alarcón. Dos futbolistas que suman contra otros dos que restan. Así de simple.Positivo o negativo, el contagio siempre se produce. En este caso, todos se sumaron a la propuesta del juvenil”.
Por último, cerró: “Tocaron Milton Delgado y Santiago Ascacibar -su mejor partido en el cuadro de la Ribera-, la pasaron Miguel Merentiel y Adam Bareiro. Todos se animaron. Las variantes que ofreció el juego interno administraron las subidas de Delgado e hizo dela entidad de Brandsen 805 un elenco menos previsible y mucho más peligroso”.
