Boca se encuentra en las etapas finales para concretar la salida de Lucas Blondel hacia Huracán. Esta operación, que se cerraría mediante un préstamo por una temporada, habilitará reglamentariamente un cupo adicional para que la dirigencia sume un nuevo refuerzo al plantel conducido por Claudio Úbeda.
La partida del exjugador de Tigre hacia Parque Patricios permitirá que Boca reactive la búsqueda de alternativas en el mercado de pases. Sin embargo, la ventana de tiempo es acotada, ya que la institución solo tendrá margen hasta el próximo 10 de marzo para oficializar una nueva incorporación.
Para que la habilitación del cupo sea efectiva, se deben cumplir requisitos reglamentarios específicos sobre transferencias. En este sentido, la cesión del juvenil Natanael Samaniego desde Huracán hacia el fútbol de Paraguay es la pieza clave. Este pase habilita a Boca a gestionar una nueva inscripción.
El posible regreso de Sebastián Villa a Boca
Con el espacio liberado en el plantel, el nombre de Sebastián Villa volvió a cobrar fuerza en la órbita de Boca. Según fuentes vinculadas a la institución, el delantero que actualmente se desempeña en Independiente Rivadavia es una opción concreta para reforzar el ataque.
La búsqueda de un extremo o delantero se vuelve prioritaria para ampliar las variantes ofensivas del equipo. En lo que va de este periodo de transferencias, Boca ya sumó a Santiago Ascacibar, Ángel Romero y Adam Bareiro, este último sumado recientemente por la lesión de Rodrigo Battaglia.
Plazos y gestiones de la dirigencia
Las gestiones por Blondel se encuentran avanzadas, facilitando la ingeniería reglamentaria necesaria para la operación. Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol evalúan ahora los pasos a seguir para aprovechar esta oportunidad antes del vencimiento del plazo establecido.
A pesar de la inminente salida del lateral, el cuerpo técnico liderado por Úbeda debe gestionar las bajas y el armado del equipo para los próximos compromisos. La atención institucional se reparte entre las negociaciones de mercado y la preparación del duelo ante Lanús por el Torneo Apertura.
Las próximas horas serán determinantes para definir si Boca avanza formalmente por un cuarto refuerzo o si decide cerrar su actividad en la presente ventana de transferencias.
