Tomás Aranda no es una revelación o que haya causado sorpresa alguna en aquellas personas que lo vieron crecer. El jugador de 18 años, que viene siendo figura en el Boca dirigido por Claudio Úbeda, lleva casi seis años en la institución y hay personas que desde el principio presagiaron lo que podía llegar a ser. Una de ellas es Diego Soñora, coordinador de juveniles del club boquense, que mantuvo un diálogo en Fútbol Continental por AM 590 e hizo una comparación reveladora: «Siempre pensé que Aranda era el Iniesta de Argentina».
Quien supervisa los trabajos en las divisiones menores del “Xeneize” aclaró que quizás esa analogía puede sonar exagerada, pero la sostuvo con argumentos. «Es rápido, te gana en los mano a mano y sabe cuáles son sus limitaciones físicas», describió sobre el juvenil, a quien tuvo bajo su órbita desde la novena división. «Con 18 años se puso la camiseta de Boca y era un veterano jugando», añadió, dejando en claro que el debut en la Primera no lo encontró desprevenido sino preparado.
El profesional, que trabaja junto a Blas Armando Giunta al frente de las categorías juveniles, también explicó la filosofía detrás de la búsqueda de talentos en el equipo: «Nosotros buscamos talentos, no nos importa si son altos, flacos o bajos». Una definición que encaja perfectamente con el perfil del propio Aranda, un volante de físico para nada robusto, pero desequilibrante en el juego reducido.
La promesa que hizo el coordinador de las juveniles de Boca
También el experto lanzó una promesa que ilusiona a todo el entorno del conjunto azul y oro: «No tengan dudas de que de acá a fin de año van a aparecer 4 o 5 chicos más que nos van a dar muchas alegrías». Una señal clara de que el “Xemillero” sigue en plena producción, respaldada por una gestión a la que calificó como histórica: «Fueron muchos los futbolistas que aparecieron en la gestión Riquelme y varios se han ido con más de 100 partidos jugados».
Por último, tuvo palabras para Román, a quien describió con una dedicación que va más allá de lo habitual. «Riquelme está todo el día, no es normal. Es difícil que un presidente esté todo el tiempo ahí dentro. Nosotros empezamos a las 9 y él ya está instalado con nosotros», mencionó.
