El mercado vuelve a poner el foco en Boca con una situación que genera debate puertas adentro. Un futbolista del plantel que no logra meterse en el equipo titular despertó el interés de un gigante europeo, abriendo un escenario inesperado.
Se trata de Dylan Gorosito, lateral derecho que viene de destacarse con la Selección Argentina Sub 20. Sin embargo, en el día a día del club no encuentra espacio en la consideración del cuerpo técnico.
De figura juvenil a relegado en Boca
El contraste es claro y llama la atención: Gorosito fue una de las figuras del Mundial Sub 20, mostrando nivel para competir en la élite, pero en Boca quedó relegado en la rotación.
La competencia interna explica parte del problema: Juan Barinaga y Marcelo Weigandt le cerraron el camino, dejándolo sin minutos en un momento clave de su desarrollo.
Este contexto genera una conclusión fuerte: un jugador con proyección internacional no tiene lugar en la Primera del Xeneize.
Porto detectó la oportunidad y avanza
La situación no pasó desapercibida en Europa. Según trascendió, el Porto ya puso los ojos en el lateral y analiza avanzar en el próximo mercado.
Desde El Crack Deportivo fueron contundentes: “Gorosito no tiene lugar en la primera de Boca… y está en el radar de Porto”, marcando el eje de una posible negociación.
El interés no es casual. El perfil del jugador encaja perfectamente con el modelo europeo: joven, dinámico, con experiencia internacional y margen de crecimiento, características que el club portugués suele potenciar.
Una decisión clave para Riquelme
Ahora, la pelota la tiene la dirigencia de Juan Román Riquelme, que deberá tomar una decisión sensible: vender a una promesa que hoy no juega o sostenerla pensando en el futuro.
El dilema es claro: priorizar un beneficio económico inmediato o apostar por el desarrollo de una joya que ya despertó interés en Europa.
En este escenario, la posible salida de Gorosito no sería una transferencia más. Podría convertirse en un caso testigo sobre cómo Boca gestiona su talento joven.
Si se concreta, el club podría perder a un jugador con proyección internacional sin haberlo explotado plenamente, mientras en Europa ya ven en él una oportunidad clara.
