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POLÍTICA

Esteban Paulón denunció que el Estado sigue pagando jubilaciones a represores condenados

 

Un informe oficial reveló que al menos 78 represores condenados continúan en situación de retiro, lo que les permite cobrar jubilaciones y acceder a beneficios estatales pese a sus sentencias.

 
Esteban Paulón
Esteban Paulón

El diputado nacional Esteban Paulón advirtió que al menos 78 represores condenados por delitos de lesa humanidad continúan cobrando jubilaciones y manteniendo cobertura médica estatal. La denuncia surge de un informe de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), en la antesala del 24 de marzo.

El legislador explicó que estas personas siguen en condición de “retiro” y no de baja, lo que les permite conservar beneficios económicos pese a tener sentencias firmes. “Seguían teniendo vínculo institucional con el Estado, cuando deberían haber sido dados de baja”, señaló.

El informe de la PIA, elaborado durante tres años, relevó que más de 50 de estos casos aún no fueron regularizados. “Alrededor de unas 25 personas fueron dadas de baja, pero más de 50 todavía siguen en situación de retiro”, detalló el diputado.

Denuncian falta de decisión política

En diálogo con Radio Splendid, Esteban Paulón remarcó que el problema responde a una falta de decisión política sostenida en el tiempo. “Es un tema que viene arrastrándose hace años y que distintos gobiernos no resolvieron”, afirmó.

“El Estado no puede seguir sosteniendo ningún tipo de vínculo con personas condenadas por delitos de lesa humanidad”, agregó, al tiempo que subrayó la gravedad institucional del caso.

Jubilaciones y beneficios bajo cuestionamiento

El dirigente explicó que la situación de retiro implica que los represores siguen percibiendo jubilaciones y accediendo a obras sociales institucionales. “No les corresponde cobrar la jubilación ni tampoco pueden ser convocados a cargos”, sostuvo.

Además, advirtió sobre posibles designaciones: “Uno no descarta nada en el marco de las provocaciones permanentes que intentan lesionar la memoria, la verdad y la justicia”.

Ante este escenario, se impulsa una iniciativa parlamentaria para forzar la baja definitiva de estos agentes. Insistió en que se trata de una deuda pendiente del Estado. “Es una reparación necesaria, parte de esas heridas abiertas que todavía quedan y que tenemos que abordar lo antes posible”, concluyó.