“Nos fuimos muy calientes, creo que somos los primeros en hacer autocrítica. Tuvimos muchísimas chances, la pelota no quiere entrar, pero las buenas ya van a venir, como se vio, ellos esperaban atrás, se metieron atrás. Hay que seguir trabajando para mejorar y regalarles triunfos a la gente de Boca que se lo merece”, empezó declarando Marcelo Weingandt, jugador de Boca, al canal oficial de Boca.
“En el segundo gol arrancaron que era foul en el arco de nosotros y luego se encontraron con otra cosa que reclamaban, para mí no fue offside, Merentiel les obstruye la visión,pero son decisiones del árbitro que para mí estuvieron incorrectas”, siguió criticando el futbolista contra el juez del partido ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza, Pablo Dóvalo.
Siguiendo en el mismo sentido, apuntó: “El árbitro dice que solo habla con el capitán, me parece que fue un poquito desacuerdo porque ellos pegaron muchísimo más y nosotros no hicimos casi nada, pero los árbitros toman esa decisión y se pueden equivocar”.
El juvenil de Boca que fue elogiado por un compañero suyo
Para concluir, destacó el ingreso del juvenil Tomás Aranda: “Ingresó muy bien. Todos los chicos que entran lo hacen de la mejor manera. Están preparados y eso es bueno para nosotros porque a veces nos dan otros espacios y reciben entre líneas que es buenísimo, pero ellos se metieron atrás y esperaron mucho. Me voy caliente a mi casa como toda la gente”.
Desde su retorno al club boquense en este mercado de pases, el ex lateral derecho del Inter Miami de la Major League Soccer de los Estados Unidos (MLS) lleva presenciados un total de cinco encuentros, en los que no convirtió goles ni brindó asistencias. Además, no recibió tarjetas amarillas en 296 minutos en cancha en lo que va de su segundo ciclo defendiendo la camiseta azul y amarilla, con lo cual –y dada la baja por lesión de Juan Barinaga– se asentó en el primer equipo ya que un compañero suyo, Lucas Blondel, partió a préstamo por una temporada a Huracán.
