En medio de rumores sobre el futuro del banco de Boca, Leandro Paredes salió al frente y dejó en claro cuál es la postura del vestuario. El capitán del Xeneize no esquivó el tema y expresó públicamente su respaldo a Claudio Úbeda, marcando una posición firme puertas adentro.
Después del arranque de temporada y tras el clásico ante River, el mediocampista eligió hablar y envió un mensaje directo.
“Siempre tuvimos la ilusión”
Paredes recordó que la continuidad del entrenador fue un deseo del grupo: “Siempre tuvimos la ilusión de que Úbeda pueda seguir con nosotros”, aseguró tras el debut frente a Millonarios.
El capitán explicó que el equipo había encontrado una identidad en el cierre del torneo anterior: “Terminamos mucho mejor de lo que empezamos. Habíamos encontrado algo que nos inculcó y seguir con él era importante”.
Lejos de tomar distancia en el momento más delicado, el referente dejó en claro que el respaldo se mantiene: “El cuerpo técnico lo está haciendo muy bien, tiene mucha confianza y mucho apoyo”.
El gesto con Zeballos y el mea culpa
La tensión surgió tras el cambio de Exequiel Zeballos ante Racing, cuando una reacción visible de Paredes generó revuelo. Sin embargo, la situación se resolvió internamente.
Según trascendió, el mediocampista pidió la palabra ante el grupo y asumió su responsabilidad por el gesto. Hubo autocrítica de ambos lados: también desde el cuerpo técnico reconocieron que la decisión pudo haberse manejado de otra manera.
El mensaje final fue de unidad. En Boca consideran que un episodio puntual no debe romper la armonía construida. El propio entorno del plantel remarcó que existe “mancomunión” entre jugadores y entrenador.
La postura del vestuario
Más allá de los resultados irregulares, la figura de Úbeda sigue contando con respaldo interno. Paredes fue contundente al definir el vínculo: “Estamos felices porque lo está haciendo muy bien, lleva el grupo de gran manera y es muy cercano al jugador”.
El capitán eligió posicionarse. Y en un contexto de presión constante, su palabra tiene peso específico.
En Boca, al menos por ahora, el mensaje es claro: el vestuario sostiene al entrenador y apuesta a seguir creciendo juntos.
