La decisión la dispuso el juez federal en lo Penal Económico, Diego Amarante, quien determinó procesar a Claudio «Chiqui» Tapia y a su mano derecha, Pablo Toviggiano. La medida también alcanza a otros directivos de peso como Víctor Blanco y Cristian Malaspina por delitos tributarios vinculados al manejo de los fondos de la AFA.
La justicia les impuso un millonario embargo de 350 millones de pesos y ratificó la prohibición de salir del país sin autorización previa. Además, los dirigentes no podrán ausentarse de sus domicilios por más de 72 horas sin informar al tribunal. Este procesamiento marca un antes y un después en la gestión de Tapia, quien ahora enfrenta un frente judicial que trasciende lo deportivo.
El origen de la causa: millones en el banco y deudas al Estado
La causa investiga que la Asociación del Fútbol Argentino no pagó a tiempo los aportes patronales, el impuesto a las ganancias y el IVA. El escrito judicial, de 140 páginas, sostiene que la entidad retenía el dinero pero no lo depositaba dentro de los plazos legales. Como resultado, se acumuló una deuda total de 19.300 millones de pesos.
Un punto clave que resalta el juez es que la AFA no sufría de falta de solvencia. Por el contrario, en los periodos donde no se pagaron los impuestos, la entidad tenía «mucha plata» en sus cuentas bancarias. Existe una fuerte sospecha judicial de que ese dinero se puso a trabajar en el mercado financiero para generar ganancias antes de regularizar las deudas con el fisco.
«Chiqui» Tapia tiene límites para viajar al exterior
La Justicia impuso un embargo de 350 millones de pesos tanto para Tapia como para Toviggiano. Además, se les prohibió salir del país sin una autorización judicial previa. Esta medida es especialmente sensible para Tapia por su función en la AFA, la FIFA y la CONMEBOL, debido a que suele viajar constantemente al exterior.
A partir de ahora, los dirigentes deberán cumplir reglas estrictas. Esto implica que no podrán ausentarse de sus casas por más de 72 horas sin avisar al tribunal y deben presentarse cada vez que la Justicia los llame. El juez justificó estas medidas por la gravedad de los hechos y la necesidad de asegurar que los acusados no eludan la investigación en medio de este escándalo por evasión fiscal.
