El periodista Antonio Serpa hizo un filoso análisis en la web de TyC Sports sobre el proyecto de ampliación de La Bombonera que dio que hablar en los medios de comunicación ayer y que generó un revuelo importante entre los hinchas de Boca. Con relación a este Master Plan, hizo algunas aclaraciones:”ninguna información sobre las reformas y el aumento de la capacidad del estadio es oficial. El club boquense no hizo ninguna presentación sino que llamó en privado a pequeños grupos de periodistas a los que les facilitó un resumen de 11 páginas. Dicho sea de paso: no tiene membrete del club ni firma. O sea, nadie se hace responsable”.
Otro aspecto a tener en cuenta por el escritor es que “la empresa Ferrosur, a la que supuestamente la institución le pidió permiso para construir las torres de ascensores del otro lado de las vías del Ferrocarril Roca, no tiene competencia para decidir nada. Es apenas una concesionaria privada de trenes de carga y los terrenos donde se pretende construir son del Estado Nacional”.
La autorización que espera Boca de la CNRT
A su vez, agregó que “la CNRT (Comisión Nacional de Regulación de Transporte), de la que se espera una autorización para avanzar con las obras, es efectivamente un organismo del Estado, pero sin jurisdicción sobre este tema. Es un ente de policía que fiscaliza el estado de los trenes y de los micros, supervisa la seguridad, realiza controles a los conductores, atiende quejas de usuarios entre otras funciones, pero no decide sobre los terrenos que son propiedad del Estado”.
“El organismo que debe emitir la eventual autorización es la Administración Federal de Infraestructura Ferroviaria (ADIF), la sociedad del Estado que tiene a su cargo los terrenos. Consultado por esta señal deportiva, un funcionario del organismo confirmó que «no hay ningún pedido de Boca”, aportó el reportero gráfico.
Por último, cerró con que, en cuanto a la viabilidad de darle curso al supuesto pedido del “Xeneize”, el oficial expresó que «si depende de una mirada técnica, es imposible. Antes se autorizaban cosas que ahora no tienen sentido, como una estación de servicio frente al Aeroparque o que un tren pase tan cerca de un estadio. Mucho menos lógico es que se permita una nueva construcción en ese lugar con los códigos actuales».
