Chacho Coudet llegó a River y pese a tener la ventana de transferencias abierta, la dirigencia y el DT decidieron no sumar más jugadores y conformarse con el plantel que armó Marcelo Gallardo. Pero de cara a junio, Chacho pedirá nombres. Y entre ellos, la firma y extensión de un jugador que llegó como refuerzo este año.
“La dirigencia está en tratativas para extenderle el contrato a Tomás Galván, cuyo vencimiento del vínculo es el próximo 31 de diciembre. Hay buena predisposición del jugador, pero aún no hay un acuerdo de palabra con su representación. Su cláusula es de 35 millones de euros“, contó el periodista Germán Balcarce.
«Ya empezaron las charlas con Tomás Galván para renovar su vínculo. Se ha vuelto un jugador fundamental en esta temporada. Tiene 25 años, cuatro préstamos y esta puede ser su primera renovación para quedarse definitivamente en River», manifestó el periodista Juan Balbi en ESPN.
En uno de los últimos partidos, sin embargo, Chacho tuvo un cruce con el jugador. «Dale, Tomi, no le midas, carajo», lo corrigió Coudet a Tomás Galván, el talentoso mediocampista de River, titular con Chacho. Pero que en una jugada, por su actitud, hizo enojar al DT. «Estás caminando, Tomi», le apuntó. Y terminó preguntándole. «Ey, Tomás, ¿estás bien? Corré entonces, carajo, dale», disparó Coudet.
Le gusta a Chacho
«A Eduardo Coudet le encanta Tomás Galván», contó Juan Cortese, periodista que sigue el día a día del Millonario, en un video en su canal de YouTube. «Al entrenador de River le gusta que el volante pueda ir por los costados y ser una especie de enganche más adelantado», sumó Cortese.
Galván es un caso particular. Fue prestado varias veces por River a distintos equipos. El año pasado, se destacó en Vélez. Y pese a que el Fortín quería retenerlo, Gallardo decidió tenerlo en cuenta durante la pretemporada y comenzó a ser parte del plantel de River.
El buen nivel del futbolista lo puso como titular en lo que va del año. Y Coudet, en su primera semana de entrenamientos al mando de River, observó un muy buen trabajo de Galván que ilusiona al entrenador con que el atacante sea una de las piezas clave en su ciclo.
