“La discusión sobre el futuro de La Bombonera volvió a ponerse arriba de la mesa, pero esta vez ya no solo en el plano de las promesas o de los proyectos que quedaron en el limbo. De manera silenciosa, la dirigencia de Boca empezó a avanzar con diferentes refacciones y gestiones que apuntan a una ampliación histórica del estadio Alberto J. Armando, con la idea de llevar su capacidad hasta los 75 mil u 80 mil espectadores”, arrancó el periodista Andrés Burgo en la web de TyC Sports sobre el análisis de los planes de ampliación del mismo.
El escritor siguió con su relato: “No es la primera vez que esa discusión aparece en la historia del ‘Xeneize’. Es más, el propio Armando procuró sacar a la institución de su estadio para levantar uno monumental en la Ciudad Deportiva durante las décadas del ‘60 y ‘70”.
Los logros más importantes de Alberto J. Armando en Boca
El reportero gráfico agregó una curiosidad y es que “el recinto fue bautizado Armando, acaso el dirigente del conjunto azul y oro que mejor sintetizó el sentir del hincha –inventor de la frase ‘La mitad más uno’ y ganador de 12 títulos entre 1954 y 1955 y 1960 y 1980, incluidas las dos primeras Copas Libertadores en su trayectoria, la primera Intercontinental y la final contra River de 1976”.
También aportó que ”el ambicioso plan de él constaba de la edificación de un estadio para 140.000 personas en tierras ganadas al Río de la Plata en la Costanera Sur, al lado de donde hoy se erige el barrio Rodrigo Bueno, a pocas cuadras de la isla Demarchi y a 600 metros del límite con el barrio porteño, pero también de otras series de islas –a ser construidas, como en Dubai o Doha- en las que se levantarían canchas de tenis, básquet, una pileta y otros deportes y actividades sociales”.
Por último, cerró: “Armando, que tenía carisma y sabía comercializar –de hecho era dueño de una famosa concesionaria-, lo promocionó también como un espacio de recreación para Buenos Aires y llegó a vender 200.000 bonos pro patrimoniales, que en la práctica no tenían valor –el equipo no podía vender lo que no le pertenecía-, pero actuaban como un bono que en el futuro ofrecería descuentos”.
